viernes, 22 de octubre de 2010

Crónica de una prohibición anunciada

Esta semana se ha aprobado en el Congreso un endurecimiento en las ley antitabaco de nuestro país, que fue aprobada en 2005 y puesta en vigor el 1 de enero del 2006. Entre otros aspectos, la ley prohibirá consumir tabaco en todos los bares, cafeterías y demás independientemente del tamaño de éstos, así como en lugares abiertos de utilización pública como los parques o incluso los exteriores de los hospitales.

Es una reforma que se veía venir desde hace ya mucho tiempo. A finales de 2005 mientras tomábamos unas tapas mi pareja y yo le comentaba que esta ley, al menos en lo concerniente a los establecimientos hosteleros (bares, cafeterías, pubs, etc.) iba a tener muy poco cumplimiento si las autoridades no se ponían las pilas desde un principio y se ponían a controlar en serio estos establecimientos.

Al final el tiempo me ha acabado dando la razón. La antigua ley preveía que, en caso de que un servicio hostelero eligiera la opción de permitir el tabaco dentro de su local, no se permitía la entrada a menores de edad. Pero lo cierto es que, por lo menos en Granada, el cumplimiento de la ley ha brillado por su ausencia, los controles por parte de la administración han sido mínimos, y yo personalmente he visto cómo en bares y pubs en los que he estado también estaban parejas con sus niños pequeños tomando copas, o adolescentes menores de edad consumiendo tranquilamente y además consiguiendo tabaco en las máquinas expendedoras, cuando se supone que tendrían que estar controladas por los trabajadores del establecimiento. La única sanción que conozco en todo este tiempo ha sido a un ex-jefe de mi pareja, que al montar una fiesta en un lugar de uso público (que era libre de humos) y permitir el fumar a todos sus invitados, fue denunciado por los mismos trabajadores del sitio (eso sí le cayó un regalito de 60.000 €). Y si la única fuente de denuncias (a falta de inspectores de oficio) son precisamente las de particulares o trabajadores del lugar que a menudo no quieren meterse en líos, pues es lógico suponer que esto no pueda funcionar.

En estas circunstancias no es de extrañar que todos los bares de menos de 100 metros cuadrados de Granada hayan optado por permitir el fumar en su recinto sin ningún tipo de miedo a represalia. Los únicos que lo han prohibido son los establecimientos grandes de comida rápida (Burger King, McDonald´s o Telepizza), imagino que para que pudieran entrar todos los críos para poder seguir con su política de cumpleaños. Los que verdaderamente van a salir perdiendo con la nueva ley son los establecimientos hosteleros de más de 100 metros cuadrados que han tenido que separar una zona de no fumadores de otra de fumadores gastándose el dinero en ello, inversión que ahora va a ser inútil debido al endurecimiento de la ley.

Ya lo avisó a mediados del año pasado la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, decepcionada ante la falta de respuesta de la normativa. Respecto a la eficacia de esta reforma yo creo que como siempre estará condicionada por el celo de las autoridades a hacer respetar la ley, aunque imagino que el pequeño y mediano hostelero tendrá bastante más cuidado a la hora de permitir o no el fumar dentro de su recinto porque hay que reconocer que las multas son muy fuertes y nadie está ahora mismo para sanciones administrativas.

Para terminar, una pregunta ¿creéis que la gente se va a salir de los bares para tomarse un cigarrito, de la misma forma que hacen en el trabajo? Preveo un incremento exponencial de las terrazas de bares en todo el territorio nacional ¡Ayuntamientos, prepárense, nueva fuente de ingresos!

3 comentarios:

  1. En toda Europa ya es así, el que quiere fumar se sale a la puerta del bar y si lo intentas dentro viene el camarero y te invita amablemente (o no) a que apagues el cigarrillo. Me parece una ley cojonudísima.

    Otra cosa, eres de Granada!?!??! Yo estuve allí viviendo seis meses el año pasado! al lado de la plaza Gran Capitán! echo de menos Granada :( Me encanta Granada!!!

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  2. Jojojo, pues si te digo que estuviste viviendo a menos de cinco minutos de Tremendelirius... que por cierto, es mi cuñado.

    Te diré que precisamente en los bares de tapas de Granada es cuando he visto todo lo que he expuesto en el post. Y la verdad es que es para fastidiarse, porque cuando viene un grupo grande (unas seis o siete personas) suelen estar fumando dos, y por esas personas el resto tiene que tragar humo.

    Es una cosa que nos diferencia de una buena parte de europeos y que habría que arreglar. En Francia y más p´arriba de los Alpes se pregunta "¿Te importa si fumo?" en lugar de "¿Te importaría no fumar?" como se dice aquí. Conciencia cívica (o más bien falta de ella), supongo.

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  3. Voy a ser muy radical para variar. Pero es que el tiempo me ha demostrado que hay gente que no se le puede consentir determinados caprichos.

    En lugar de enriquecerse con el tabaco y dedicarse a prohibir en todos los sitios habidos y por haber, deberían prohibir el consumo de tabaco e iniciar una campaña pública masiva de rehabilitacion de fumadores.

    Porque lo que no puede ser es que siempre haya algun colectivo "jodido" porque se permita fumar en determinada zona. Ahora los funcionarios de las carceles serán los más afectados porque se permite fumar dentro de las cárceles.

    Por no hablar de lo hipócrita que resulta tener un estado que prohibe y a la vez permite fumar a cambio de unos suculentos ingresos.

    Robert, lo mismo nos cruzamos día sí día también y nunca nos conocimos. Es lo que tiene la vida. A veces conoces a gente en sitios inesperados y descubres que estuvieron más cerca de tí de lo que creías

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