viernes, 29 de febrero de 2008

¿Limitar la edad de derecho al voto por arriba?

Todos sabemos que para poder votar en este país hace falta llegar a la mayoría de edad legal que está actualmente en los 18. Esto en teoría se hace porque en teoría es cuando las jovenes alcanzan la madurez intelectual suficiente para poder elegir entre las distintas opciones políticas.

Pero claro, la gente madura intelectualmente a distintas edades. Hay personas que con 15 años son capaces de tomar decisiones muy maduras y personas con 25 que ni siquiera han madurado. Pero se acepta por lo general que la edad adulta y la madurez se alcanzan aproximadamente con los 18.

Pero al igual que a medida que crecemos vamos haciendonos cada vez mas maduros y responsables, cuando se envejece, se pierden mas y mas capacidades intelectuales. Cuanto mas anciana es una persona, más dependiente se hace de los que lo cuidan.

¿Por que no entonces limitar por arriba la edad para poder votar?

Es evidente que a un niño de 5 años no le pediríamos jamas que eligiese entre Zapatero y Rajoy. No tiene la suficiente madurez ni experiencia para poder votar. ¿Por qué entonces un viejo senil con Alzheimer sí puede hacerlo? Me he encontrado casos en los que los hijos introducen el voto a sus padres porque son absolutamente incapaces de hacerlo.

Ciertamente las personas mayores pueden alegar que tiene mucha más experiencia y veteranía para poder tomar una decision, pero también es cierto, que una vez llegados a determinada edad, nos volvemos rutinarios y costumbristas y que no estamos al cien por cien de nuestra capacidad.

¿Por que entonces tiene una persona mayor en plena decrepitud más derecho a votar que un joven intelectualmente maduro de 15 años?

Una solucion que se podría argumentar es hacer una especie de examen de ciudadanía para poder obtener el derecho a voto que se fuera renovando cada cierto tiempo. Lo malo es que eso introduciría un elemento de arbitrariedad en las evaluaciones. ¿Quien nos garantiza que se tomasen buenas decisiones? Aún estandarizando los examenes,¿ quien puede estar totalmente seguro de que no se manipulasen los resultados del examen para beneficiar al partido en el poder?

Es por lo que entonces se toma la decision de aceptar que por lo general se logra la madurez y capacidad suficiente para votar a los 18, para que no haya ningun elemento de arbitrariedad.

Pero esas capacidades con la edad se pierden. ¿No se podría entonces adotar un tope por arriba? Presuponer que a partir de determinada edad no se está en condiciones de tomar buenas decisiones no es tan descabellado. La edad que se podría poner (65, 70, 75, ...) es lo de menos. Se podría hacer un estudio general y ver más o menos a que edad la tercera edad pierde facultades de forma general y establecer ahí el tope.

¿Por qué no? Asi las decisiones democraticas no dependerían tanto del estado de envejecimiento de la poblacion. A nadie se le escapa que en este país quien decide el resultado final es en esencia la 3ª edad.

En cambio las becas o ayudas al estudio nunca son un argumento clave. No veremos nunca al Zapatero prometer a bombo y platillo subidas espectaculares de las becas. Lo dicen, pero tampoco es algo muy anunciado. No se gastan millones en hacerlo.

Tampoco olvidemos que las personas mayores con la edad se vuelven rutinarias y costumbristas. Sus decisiones acaban dependiendo más de lo que llevan haciendo toda la vida que de realmente lo que más les convenga.

La 3ª edad es casi con toda seguridad la que más votantes costumbristas y fundamentalistas reune entre sus filas. Por lo general son tercas y cabezotas y les da un miedo terrible el cambio. Una vez se han acostumbrado a una idea, no cambian en lo que les queda de vida su voto.

¿Por qué entonces tenemos que dejar que el futuro de nuestro país dependa cada vez más de personas que son cada vez menos capaces de tomar "buenas decisiones democraticas"?

¿Que pasaría si todos fuesemos ancianos? Seguramente nuestro país se volvería entonces una dictadura costumbrista. Los resultados ya no dependerían de la gestion de los gobiernos sino de que partido tenga en sus filas más ancianos acostumbrados a votarles. Se perpetuaría entonces una dictadura democratica que solo cambiaría con el relevo generacional.

No estoy diciendo que todas las personas mayores sean así, pero al igual que los jovenes se nos etiqueta en maduros o no maduros en funcion de la edad, creo que debería hacerse lo mismo con las personas mayores. Debería haber una edad que indicara una manifiesta incapacidad para ejercer su voto y limitara la posibilidad de que sean los ancianos los que en definitiva determinen las elecciones.

No quiero que se me etiquete de gerontofóbico. Quiero mucho a mi abuela pero muchas veces me doy cuenta de que se ha vuelto rutinaria y que siempre vota lo mismo. Personalmente me da igual lo que vote, pero me gustaría que condicionara más su voto a lo que hacen los políticos y no tanto a su costumbre. Por ello reconozco que posiblemente cuando llegue a determinada edad ya no tomaré buenas decisiones con mi voto, lo mismo que reconozco que cuando tenía 10 no era capaz de hacerlo

Un abrazo a mi querida y amantisima abuela de 90 años.

miércoles, 27 de febrero de 2008

Tipos de votantes

Quien más y quien menos habrá analizado alguna vez a los políticos, pero ¿alguna vez se han parado a pensar como son los ciudadanos a la hora de votar?

Vamos a ver grosso modo los prototipos de votantes más facilmente reconocibles. Más de uno probablemente se sienta identificado con alguno de estos prototipos y haya vivido en más de uno a lo largo de su vida electoral.

El votante fundamentalista o futbolero
Este es probablemente el más fácil de reconocer. Es aquel votante que cree ciegamente en su partido independientemente de lo que haga este. Ya puede fusilar a miles de personas, montar una guerra, subirle los impuestos, dejarle sin casa o meter a toda su familia en la carcel, este seguirá votándolo.

Lo mejor para saber si alguien se ha convertido en fundamentalista, es discutir con este de política. Si es absoluta y completamente imposible razonar con él, es fundamentalista.

Y es que este es como el típico aficionado al futbol. Pedir a alguien que siempre le ha gustado el madrid que se cambie al barsa es imposible. Pues en política ocurre lo mismo con estos votantes. Por desgracia estos votantes son muy abundantes lo que pudre la democracia ya que estos no varían en su eleccion durante el resto de su vida electoral.

Si solo hubiera este tipo de votantes en una democracia, viviríamos en una dictadura que solo cambiaría de lider con el relevo generacional.

Evidentemente a este votante no van dirigida ninguna de las propuestas ya que estos forman parte siempre de la cantera de votos de los partidos.

El votante pesetero
Es aquel que pone sobre una especie de balanza todas las propuestas de los partidos, evalúa y elige aquel que más le favorece. A este votante van dirigidas las propuestas gancho o la compra de votos (vease rebajas de impuestos populares o los cheques socialistas).

Este tipo de votantes, sin ser tan numerosos como el grupo anterior, representan una parte importante. Por ello los partidos se lanzan como locos a la caza de este tipo de votante ya que pueden determinar el resultado. Y es que muchas veces, cuando no hay acontecimientos politicos que distorsionen la eleccion, suele ser la economía y las propuestas de este tipo las que determinan el resultado.

El votante costumbrista
Este es el típico votante que le da un miedo terrible cambiar de partido. Lleva tantísimo tiempo votando a su partido que ya no sabe realmente ni porque lo hace.

Normalmente suelen ser personas de avanzada edad. Este perfil también suele ser muy abundante y presenta con frecuencia cuadros de fanatismo.

El votante intelectual
Más que a un partido, este votante se aferra a una ideología y según esta, vota a aquel partido que más se aproxima a sus ideas. A este votante suelen ir dirigidas ideas más que propuestas concretas. Si nos fijamos, los partidos siempre tratan de enmarcarse dentro de una ideología.

Vease por ejemplo: IU la autentica izquierda, PSOE con la idea de ser un partido progresista, o el PP con la idea del centrismo moderado.

El votante vengativo o castigador
El votante ha sido damnificado por alguna medida o consecuencia de la gestión del partido gobernante. Puede ser a cualquier nivel (municipal, autonómico o general), y puede que tenga razón (y vota como castigo) o no (y vota como venganza), pero aprovechará la primera oportunidad que las urnas le presenten, sólo para hacer daño.

Por ejemplo y tristemente, la gente que votó al partido socialista como castigo al 11-M, o en el caso de Andalucía el castigo de los votantes de IU cuando intentó coaliarse con el Partido Popular para expulsar del gobierno al PSOE.

El votante miedoso

Es aquel que se guía por el miedo a la hora de votar. El miedo a perder una determinada prestación, a que llegue determinado partido o simplemente a un miedo irracional hacia algun candidato, provocan la participación de este votante.

Todos hemos oído alguna vez la típica frase de nuestras amantísimas abuelas diciendo que van a votar porque sino les quitarán la pension.

El votante útil
Es aquel que vota solo opciones políticas con opciones reales de sacar representación. A estos apelan mucho los grandes partidos especialmente cuando las elecciones son muy reñidas. Por ejemplo, todos hemos oído alguna vez al Psoe pedir el voto a los votantes de IU apelando al voto útil de la izquierda.

El votante resignado
Es aquel que se resigna a elegir a pesar de ser consciente de que no hay ninguna posibilidad real de que su partido sea elegido.

El votante idealista
Muy parecido al anterior, vota partidos que no tienen ninguna posibilidad de ser elegidos, pero con la diferencia de que suelen ser partidos que buscan ideales de justicia, igualdad, etc... Vease por ejemplo el partido por un mundo más justo (PUM+J)

El votante terrorista
Aquel que obliga a los demás a votar la opción política que él quiere. No hacen falta bombas ni pistolas para ver votantes así. Nueras que obligas a sus suegras, mujeres a sus maridos, padres a sus hijos mayores, etc...

Estos votantes suelen ir con el sobre preparado para toda su familia que concienzudamente se ha preparado antes de ir al Colegio electoral.

Estos terroristas, suelen ser por lo general también votantes fundamentalistas.

El votante idólatra o miembro de secta
Aquel cuyo fanatismo por un lider político se asemeja al de un aficionado a un grupo musical. Para este votante, la luna, el sol y las estrellas no las puso Dios, sino su amado lider. Y es que este tipo de votantes son tan influyentes como los miembros de una secta. Menos mal que los políticos no piden a sus votantes suicidios colectivos.

El votante jurado de Mister/Miss España
Para este tipo de votantes, las elecciones no son un proceso para elegir al partido más capacitado para liderar el país, sino un concurso de belleza donde hay que elegir al partido cuyo lider sea más guapo o guapa.

¿Se reconocen en alguno de estos perfiles?

lunes, 25 de febrero de 2008

Suben los alquileres

El Periódico del Mediterráneo ha emitido esta preocupante noticia. Este es el titular:

Preocupante pero anunciada...

Los dueños de los pisos en alquiler suben los precios. La principal razón se achaca a las ayudas que tan alegremente se ha ofrecido sin ningún otro tipo de medida que la apoye o la restrinja. Aunque dicha razón es un abuso, lo cierto es hasta esperable: si a tí te han asegurado que va a haber más gente queriendo un piso en alquiler, y que van a ser capaces de pagar más dinero simplemente porque otra persona paga una parte, ¿no elevarías el precio para beneficiarte tú también de la medida? Pero, al hacer eso ¿no estás fomentando de esta manera la creación de una burbuja especulativa que explotará cuando dejen de aplicarse dichas ayudas?

Cierto, la noticia se refiere al levante español, pero creo que se puede aplicar a cualquier zona de España. Ya se mostró en este mismo blog una oferta en un periódico de mi ciudad en el que ya se contaba con la "ayuda estatal" en el precio (concretamente el 7 de enero).

Esto es lo que ocurre cuando se inyecta dinero en una economía sin que exista ningún tipo de control. Cuando hay más dinero en un sistema, menos vale, y es lo que hace crecer los precios. Esto ocurrió en la zona euro durante el tiempo en que los tipos de interés se mantuvieron bajos, lo que provocó que se estableciera una burbuja especulativa. Con los tipos de interés bajos se puso más dinero en circulación en la zona euro, pero al no existir ningún mecanismo eficaz que evitase la especulación, los precios fueron subiendo hasta que no fue posible aguantar más. Cuando subieron los tipos de interés, comenzaron los problemas.

Lo más curioso de todo este asunto ha sido que sea precisamente el Partido Socialista el que haya tomado una medida de este tipo: tirando de talonario, como lo hacía el Partido Popular en sus tiempos. Evidentemente ha sido una medida electoralista, destinada a hacer ver a la gente que estaban trabajando para resolver el problema. Pero si aún de verdad la intención era evitar la subida de los precios, no podían haberlo hecho peor.

miércoles, 20 de febrero de 2008

La ley electoral determina quien gobierna

En el anterior capitulo vimos que toda democracia tiene un sistema de eleccion de los representantes del pueblo. Por tanto la ley que determina la representacion, la ley electoral, es la que determina en que medida cada partido representa a sus votantes.
Por tanto la lógica nos dice que si se altera la ley, se puede alterar el resultado. Veamos pues con un ejemplo cuan distinto puede ser un parlamento en función de cual sea el sistema elegido. Para ello seguiremos con el ejemplo de las elecciones 2004 al Congreso español.

Reparto proporcional
En teoría es el sistema más justo ya que ajusta el numero de escaños de cada partido al numero de escaños. El problema se deriva en el sistema de redondeo que hace que puedan bailar algunos escaños de un partido a otro. Optando por un sistema de redondeo al alza o a la baja (por cercanía) se obtiene el siguiente resultado:

Partido Votos % Proporcion. Diferencia
TOTAL 25.178.241 100,00 350
PSOE 10.909.687 42,64 152 -12
PP 9.630.512 37,64 134 -14
CiU 829.046 3,24 12 2
ERC 649.999 2,54 9 1
EAJ-PNV 417.154 1,63 6 -1
IU 1.269.532 4,96 18 13
CC 221.034 0,86 3 0
BNG 205.613 0,80 3 1
CHA 93.865 0,37 1 0
EA 80.613 0,32 1 0
Na-Bai 60.645 0,24 1 0
PA 181.261 0,71 3 3
BLOC-EV 40.645 0,16 1 1
PSM-EN,EU,EV,ER 40.179 0,16 1 1
CENB 39.877 0,16 1 1
ARALAR-ZUTIK 38.319 0,15 1 1
LV-E 36.789 0,14 1 1
PAR 36.274 0,14 1 1
OTROS 397.197 1,52 ¿1? 1

En este caso, los grandes perjudicados serían PP y PSOE que perderían alrededor de 26 escaños y el gran beneficiado lógicamente es IU que recibiría 13 escaños más. Lo más interesante de esta situación es que abriría la puerta a 7 formaciones nuevas en su mayoría nacionalistas pero también partidos como los verdes ecologistas (LV-E) o tan curiosos como ciudadanos en blanco (CENB).

Esta situación sería en principio más abierta porque obligaría a los grandes partidos a hacer pactos con muchas formaciones a la vez. En principio puede derivar en cierta ingobernabilidad pero si miramos detenidamente, IU tendría la llave de la gobernabilidad ya que por ejemplo un pacto PSOE- IU le dejaría a 6 escaños de la mayoría absoluta, algo no excesivamente dificil de conseguir con un arco parlamentario tan amplio.

El unico problema que presenta este sistema es la asignacion del ultimo escaño. En teoría este debería pertenecer a los partidos minoritarios que, por si solos serían capaces de conseguirlo, pero que en coalicion tendrían suficientes. La eleccion por tanto se podría dirimir bien por consenso entre estos partidos. El problema es que son 78 formaciones las que agrupan esos 400.000 votos. Lo que se antoja imposible.

Otra posible solución sería asignar bien por sorteo o bien por redondeo ese ultimo escaño entre todas las formaciones con representacion o directamente asignarselo a la siguiente formación en votos (CDS) aunque por redondeo no alcance el numero necesario para obtener uno.

Ley d'Hont a nivel nacional
Este sistema consistiría en extrapolar la ley electoral provincial a nivel nacional. La ley exige que, para que se tenga en cuenta una candidatura, se debe superar un 3% de votos. Esto llevado a nivel nacional provocaría un curioso efecto y es que la mayoría de los partidos regionales o nacionalistas no alcanza ese 3%. Los resultados del reparto de escaño serían entonces:

Reparto con ley d'Hont nacional (3%)
Partido Votos % Escaños Ganancia
TOTAL 25.178.241 100,00 350
PSOE 10.909.687 42,64 169 5
PP 9.630.512 37,64 150 2
IU 1.269.532 4,96 19 14
CiU 829.046 3,24 12 2
Otros 2.539.464 11,52 0

Donde el único partido nacionalista presente sería el CiU. Todos los partidos ganarían escaños aunque el más beneficiado sería nuevamente IU. En este caso una pinza entre PSOE e IU o entre PSOE y CiU posibilitaría la gobernabilidad.

Fallo de este sistema es el hecho de que más del 11% de la poblacion quedaría sin representación. Probablemente los partidos nacionalistas se agruparían para defender sus intereses con lo que podría aparecer una especie de coalicion a nivel nacional de partidos nacionalistas que sí tendrían posibilidades de influir (y mucho) en el resultado. Otro problema que tiene es que favorece las mayorías absolutas aplastantes, sobre todo cuando solo 2 partidos llegan al 3%.

Otros sistemas
Sistemas hay miles pero entre los más destacables están el de doble vuelta (aunque se utiliza más en presidenciales) asi como el de asignacion de todos los escaños o representantes de una zona a un unico partido (el ganador), como es el caso de los Estados Unidos.

Conclusiones
La ley o sistema electoral elegido tiene una influencia notable en el resultado que puede determinar con que partido o partidos tiene necesariamente que pactar el ganador para poder gobernar con comodidad. Personalmente el que encuentro más justo es el de reparto proporcional que aumenta la pluralidad politica y evita paradojas que aparecen con el actual sistema que hacen que partidos con más votos tengan menos escaños que otros (Izquierda Unida) o ni siquiera aparezcan representados (Partido Andalucista).

Creo que esta sería una de las reformas que se deberían hacer a nuestro actual sistema (entre otras).

martes, 19 de febrero de 2008

810 mil votantes no están representados

Un democracia es en sentido amplio el gobierno del pueblo. Pero hay multitud de opciones a la hora de adoptar un sistema democratico en un país. Entre las más importantes encontramos:

Casi la practica totalidad de los paises democraticos han optado por la 2ª vía, que, aunque menos democrática, es en principio más víable. Digo en principio ya que, en teoría, los representantes son personas preparadas y formadas para tomar mejor las decisiones que el pueblo y en segundo lugar porque se presupone que el coste y la infraestructura necesaria para una democracia directa es mucho más elevado, por lo que se limita a las decisiones más importantes mediante referendums. Este argumento, hoy en día en la era de Internet, cada vez se sostiene menos.

Asi pues, toda democracia representativa (como la española) necesita elegir cada cierto tiempo a sus representantes. Aunque cualquier cantidad de personas puede representar al pueblo, lo cierto es que lógicamente el número tiene que ser bajo para que el coste de la representación no sea elevado.

Concretamente en el caso español las dos camaras elegidas por sufragio universal, el Congreso y el Senado, tienen un numero de parlamentarios limitado: 350 y 210 representantes respectivamente.

El problema que genera es evidente. Y es que, aunque en principio cualquier partido puede presentarse a las elecciones ¿como se decide el peso que cada uno de los partidos representantes del pueblo tiene en el parlamento segun los resultados? Para resolver esta cuestión se utilizan las denominadas leyes electorales, que son trascendentales para determinar la suerte de la decisión democrática.

Asi pues el sistema elegido por España para dirimir los procesos electorales fue la llamada ley d'Hont. Esta consiste en, a través de un complejo sistema pseudoproporcional asignar los escaños al parlamento por distritos electorales (en nuestro caso provincias). Cada provincia tiene pues una cantidad de representantes en funcion de la Poblacion. En cada provincia, la ley electoral exige que para que una formación tenga posibilidad de optar (no derecho) a un escaño es necesario alcanzar el 3% de los sufragios.

Asi pues en principio todas aquellas formaciones que no alcanzan ese 3% en ninguna provincia no tienen ninguna opcion. Es más, aún llegando a ese 3% nada garantiza que finalmente consigas el escaño. Se puede dar incluso la paradoja de que ninguna formación alcanzase ese 3% mínimo, aunque este caso (que seguramente ya está contemplado) es extremadamente dificil que se dé.

El resultado de este complejo sistema es que, para lograr un escaño es necesario lograr un numero distinto de votos en cada provincia. Es lo que se denomina el precio del escaño y es distinto en cada circunscripcion. Por lo que muchos partidos minoritarios no obtienen representación e incluso, entre partidos con un numero significativo de votos se producen diferencias importantes.

Asi pues, si nos remitimos a las ultimas elecciones generales al Congreso podemos ver claramente las fuertes divergencias representativas que se producen:

Partido Votos % Escaños Precio del escaño
TOTAL 25.178.241 100,00 350 71.938
PSOE 10.909.687 42,64 164 66.522
PP 9.630.512 37,64 148 65.071
CiU 829.046 3,24 10 82.905
ERC 649.999 2,54 8 81.250
EAJ-PNV 417.154 1,63 7 59.593
IU 1.269.532 4,96 5 253.906
CC 221.034 0,86 3 73.678
BNG 205.613 0,80 2 102.807
CHA 93.865 0,37 1 93.865
EA 80.613 0,32 1 80.613
Na-Bai 60.645 0,24 1 60.645
OTROS 810.541 3,22 0 Sin escaño

El caso más llamativo es quizás el de IU donde a pesar de tener más votos que CIU, solo obtiene 5 Escaños (frente a los 10 de CIU). Esto se ve muy bien reflejado en el precio del escaño. En general en 2004 de media un escaño costó aproximadamente 72.000 votos. Sin embargo hay partidos que han tenido que pagar más votos que otros para conseguirlos. Es el caso de Izquierda Unida y el Bloque Nacionalista Gallego con 250.000 y 100.000 votos por escaño respectivamente. Sin embargo, para el PNV y Nafarroa- Bai costó relativamente barato (solo 60.000 votos).

Y es que en este sistema, la dispersión del voto cuesta muy caro a las formaciones, con lo que, relativamente, salen beneficiadas las formaciones más concentradas (nacionalismos) o aquellas que obtienen muchos votos y representacion en todas las provincias (PP y PSOE).

Lo más curioso de este sistema es que más de 810 mil personas no tienen ninguna representación en el Congreso, lo que representa el 3,2 % de los votantes totales. Y hay que tener en cuenta que esta cifra está infravalorada. De los partidos antes mencionados, muchos no obtienen representación en determinadas provincias, con lo que teóricamente, los habitantes de esas provincias no están tampoco representados directamente por sus partidos. Solo de forma indirecta a través de diputados de otras provincias.

Y es que un sistema que presume ser el gobierno de todos, deja marginado a más del 3% de su electorado.

En el próximo articulo compararemos este sistema con otros tales como el proporcional o el de distrito único y veremos que las diferencias representativas son muy notables (y que si se hubieran llevado a cabo, el signo político del gobierno hubiera incluso cambiado.

Continuara...

domingo, 17 de febrero de 2008

UPD ¿alternativa al PepeSoe?*

No sé si recordaran como hace unos meses apareció una noticia sobre la salida de Rosa Díez del Partido Socialista. El motivo de su marcha era esencialmente discrepancias sobre la forma de hacer política de su partido.

El caso es que entonces se comprometió a fundar un nuevo partido que recogiera a los votantes descontentos del Partido Socialista y que nunca votarían al partido popular y aquellos votantes abstencionistas que están descontentos con el bipartidismo. Ese partido fue finalmente fundado y se llama UPD - Union Progreso y Democracia.

Lo curioso de este partido, es que nace con mucha fuerza pero con un boicot importante en su contra. Las ultimas encuestas indican, por lo visto, que UPD podría lograr un escaño en Madrid. No parece mucho, pero teniendo en cuenta que es un partido recién nacido y que tiene que combatir con la famosa ley d'Hont (sistema electoral creado para favorecer el bipartidismo) pues ya es bastante.

Este boicot es esencialmente informativo. Desde que apareció la noticia de la salida de Rosa Díez, no se ha vuelto a mencionar nada de ella y menos aún de su partido. Pero también financiero. Todos los organismos a los que ha pedido financiación se la han denegado haciendo que su unica posibilidad de financiación sea la emisión de una especie de bonos de 500 euros a fondo perdido.

Pero, ¿que propugna este partido?
Si nos damos una vuelta por su estatuto fundacional veremos que en uno de sus parrafos menciona los siguiente:

"Nosotros no tenemos reparo en declarar que si ser de izquierdas ahora es apoyar en España las exigencias nacionalistas o separatistas, la asimetría regional o el diálogo político con los terroristas, y en política exterior tener como referentes a Fidel Castro o Chávez… entonces somos de derechas. Y que si pertenecer a la derecha exige considerar la homosexualidad una enfermedad (y el matrimonio entre personas del mismo sexo una indecente aberración), un delito el aborto o la experimentación genética con fines curativos, y tener a los padres por exclusivos responsables de la formación ética de sus hijos aún en cuestiones cívicas, además de estar obligados a apoyar la invasión de Irak, o a considerar inalterable la distribución de la renta y resignarse ante la pobreza de millones de hombre y mujeres… pues entonces no habrá más remedio que ser de izquierdas."

En definitiva, parece rechazar el concepto tradicional en el que se anclan los grandes partidos de la regla ideológica y decantarse por el concepto del progresismo. Y es curioso, porque muchos de izquierdas se definen progresistas aún incluso cuando practican ideología de derechas (véase politica económica socialista muy similar a la del pp).

El caso es que la apuesta de este partido es muy ambiciosa. Entre sus propuestas está la de abolir los privilegios de las comunidades forales (pais vasco y navarra) y reformar la ley electoral para reducir la dependencia del nacionalismo.

Esto último no deja de ser lógico dado que beneficiaría claramente a los partidos nacionales pequeños frente a los nacionalistas. No olvidemos que por ejemplo IU siempre es la 3ª fuerza política más votada y sin embargo (sobretodo en las ultimas elecciones) pierde en escaños frente a partidos como CIU, ERC o PNV.

No deja pues de ser curioso que, habiendo latente cierto descontento popular con la labor de los grandes partidos, estos hayan decidido por fin hacer un debate en television después de tantos años. Cualquiera pensaría que esto se puede deber unicamente a lo reñido de las encuestas (que auguran un empate) pero yo también lo achacaría a la necesidad de esconder el pluralismo político. Y es que los debates son cara a cara, es decir, solo entre dos. ¿Acaso no tienen derecho los demás partidos a debatir?

Ni IU, ni nacionalistas con opciones y mucho menos nacionales sin opcion existen ya en las cadenas de television. Para ejemplo, dense una vuelta por Cuatro y vean un día sus noticias. Su ideología política canta desde el momento de sintonizar la cadena (color rojo), pero cuando ves el noticiario estás ya seguro de que no te has equivocado. Pero aún siendo de izquierdas, ni siquiera dentro de esa rama ideológica es imparcial. IU no existe. Solo existe PP y PSOE, especialmente PSOE para lo bueno y PP para lo malo. Al menos TVE, siendo pro-gubernamental, le dedica al menos unos segundos al pobre Llamazares, aunque solo sea para reforzar las posturas del gobierno.

Asi pues, ¿que pasará con este partido? Parece que promete al menos aparecer en el Parlamento. Pero mucho me temo que será arrollado por el PpSoe. Aún no estando cien por cien de acuerdo con sus ideas, y desconociendo muchas de sus propuestas, UPD parece una opción política interesante y que recuerda mucho a lo que pasó con Ciutatans en Cataluña.

Una verdadera pena que no vayan de la mano para estas elecciones. Quizás tendrían más posibilidades. Esperemos al menos que la ley d'Hont no se la cargue.

Un saludo

*Con este articulo esperamos iniciar un especial sobre las elecciones generales en el que hablemos un poco sobre todas las alternativas políticas existentes y sus políticas de Vivienda. Todo ello con el objetivo de tener algo más claro a quien votar en las próximas elecciones.

viernes, 15 de febrero de 2008

Las lonjas y la falta de competencia (II)

Los grandes compradores son siempre una venta segura de todo el producto. Tanto en el caso de la leche como en el caso de cualquier otro producto, en lonja o fuera de ella. El ganadero que vende leche, lo suele hacer a una empresa láctea, que si decide no comprarle, le causará grandes pérdidas hasta encontrar otro comprador, otra empresa láctea. En el caso del Valle de los Pedroches, el volumen de los afectados, permite crear una empresa que supla al comprador habitual. En una lonja, no existe un único comprador.

En las lonjas siempre existen varios compradores, pero en un momento, hay ciertos compradores que empiezan a destacar y a desplazar a los compradores más débiles. Los compradores más importantes suponen una venta segura y tienen mayor capacidad para pagar los precios más altos. Los compradores más débiles pueden quedarse sin género que comprar o debilitarse aún más comprando sólo lo peor, lo único que pueden adquirir. Conforme crecen estos compradores fuertes, eliminan a más competencia y se van apoderando del mercado. De este modo el número de compradores se reduce y realizar tratos que limiten el precio a un mínimo es cada vez más posible. Paralelamente, es más seguro vender a un gran comprador, que compra toda la producción de varios vendedores incluso, que vender sólo una parte de la producción a un pequeño comprador. Esto ha desembocado en la actual situación en que el productor cobra un bajo precio por su producto, que se vende en el mercado a un precio fuertemente multiplicado. Vuelvo a recalcar que es mejor vender toda la producción a bajo precio que sólo una parte a un precio que no a ser superior, pues lo que no compren los grandes compradores, se puede suponer de menor calidad y por tanto más barato por definición. Estos grandes compradores surten a redes de grandes superficies y supermercados esencialmente. Esta situación aún tiene solución.

Fuera de estos circuitos, aún existe un mercado que se surte de empresas con denominación de origen y marca propia. Ciertas empresas agrícolas con origen en Almería destacan en este sentido. Por otro lado, otras empresas asumen los gastos en certificación de sus productos, aún sin denominación de origen, para poder comercializarlos en el mercado local. Esta última posibilidad puede ser arriesgada, aunque no tanto como la venta sin seguimiento oficial. Permite que los productores tengan un margen mayor de beneficios. El precio de venta al público, puede ser similar o inferior al de productos de otros distribuidores, pero manteniendo un margen también mayor al vendedor al consumidor. El recurso sin más a estos circuitos los saturaría y los podría hacer improductivos. Pero el camino tiene que ver con ellos.

Si tomamos como ejemplo la cooperativa “Covap”, vemos que esta consiguió un mercado haciendo la competencia a la propia empresa “Puleva”. Las cooperativas agrícolas que no venden a los distribuidores habituales: grandes compradores de las lonjas, sino a los centros de distribución al consumidor, si consiguen que esto se generalice, podrían desplazar a estos intermediarios o compradores directos de grandes superficies y supermercados. Se tenga denominación de origen o no, en este caso, el margen de beneficios de los productores crece mientras que el precio de venta al público se puede moderar o fijar por convenio entre las cooperativas. Con denominación de origen, se consigue distinguir productos que consigan cierta diferenciación, por mínima que sea, conseguir precios ventajosos y fuertemente prefijados frente al público según la demanda del producto concreto en sí. El problema está en la competencia extranjera.

Esta competencia extranjera, sólo se puede vencer con el uso correcto de marcas y denominaciones de origen: la publicidad de estas, el publicitar esta actitud en los países de origen de alternativas a los productos propios, para que la iniciativa se desarrolle allí paralelamente. Crear centros de distribución propios en los que se difundan denominaciones de origen incluso de otras zonas, incluso extranjeras, facilitará la implantación de estas políticas incluso en posibles países competidores. Esto conseguirá a su vez una diferenciación especializada que permitirá usos específicos y mercados rentables para todos. Aún esto puede mejorar.

A parte de la diferenciación por marcas y denominaciones de origen de forma generalizada, la transformación de los productos en derivados, permite no sólo alcanzar nuevos mercados, sino crearlos a través de productos innovadores. Esta es una forma más segura de salvar la competencia de posibles productores extranjeros, sobre todo, porque una fuente de productos innovadores está en la gastronomía autóctona: el gazpacho andaluz de China no tendría mucha credibilidad, pero si otros productos basados en platos típicos chinos del mismo origen. El gazpacho andaluz de origen andaluz si contaría con gran credibilidad. Esta diferenciación es la ideal para lograr una competencia muy diferenciada. Por añadido, otros productos aún más originales, como: salsas en el caso del tomate, por ejemplo, biodiésel o materiales de construcción, con los cereales, son posibles.

Una serie de peligros se muestran ante estas prácticas:

El que una importante empresa distribuidora, una gran superficie, tome el mando y ayude a desarrollar esta estrategia, pero asegurándose el control de la producción así obtenida. Podría hacer que esta empresa tomase un control tal que le permita mantener cierto “monopolio” del sector y poder abusar de nuevo de los productores a su antojo.

El que no se haga nada al respecto. La situación abusiva puede retirar de la producción a productores nacionales y hacer que productores extranjeros de países donde la producción es más barata les tomen el relevo. La explotación de estos mercados más baratos puede anular por completo a los productores agropecuarios de la COMUNIDAD ECONÓMICA EUROPEA en una deslocalización pura y dura de la producción alimenticia y de materias primas con origen en la agricultura, la ganadería o la pesca. Esto, desemboca en los grandes peligros de la deslocalización, a tratar en otro artículo, demasiado importantes.

Realizado por M.a.r.c.

Las lonjas y la falta de competencia (I)

Las lonjas surgieron en un momento de la historia hoy perdido en la memoria. Podemos encontrar antecedentes a cualquier supuesto origen de la lonja como mercado, en la historia de múltiples antiguas civilizaciones. En un lugar de fácil acceso, siempre se han localizado mercados donde se ofrecen todo tipo de productos. Empezamos con mercados convencionales, pasamos a las ferias, pero ante cierto cúmulo de excedentes y el flujo que permite una presencia casi constante de ciertos productos, surge la lonja especializada. Esta lonja es un referente para conseguir los productos que en ella se comercializan, por lo que a ella se refieren los compradores habitualmente y a ella llegan los productores.

Los productores pueden encontrar más rentable vender sus productos en un mercado propio al que ellos mismos pueden llegar con facilidad, formar y suministrar; pero el gran problemas que tienen es la aparición de la competencia en este mercado o la existencia de excedentes que no consiguen vender a pesar de su monopolio. La competencia ayuda a crear y multiplicar estos excedentes. La búsqueda de salida a dichos excedentes conduce al comercio y, en este, a la lonja.

Esta lonja histórica, que siempre ha dado mejores resultados al agricultor, al ganadero o al pescador, sectores económicos que aún hoy la usan; lo hacía porque la lonja menos importante atraía a un número considerable de compradores con posibilidades económicas bastante parecidas. Cada uno, intentando llevarse los mejores lotes que se pudiesen permitir. Estos lotes podían ser parte de uno aportado por un agricultor, parte de varios lotes... siempre que satisficiese las necesidades del comprador, dueño de un pequeño comercio en todo caso. Hoy, esto ha dejado de ser así.

Precisamente, que en otras épocas la venta de cualquier producto alimenticio se realizase en pequeñas tiendas, como en el caso de otras mercancías, hacía que la afluencia de compradores a las lonjas fuese siempre numerosa, que los acuerdos entre estos fuesen difíciles sino imposibles. Este elemento del comercio, indudablemente fue mucho más numeroso en otras épocas. Esto supone mayor cercanía e incluso cierta competencia entre lonjas cercanas. Hoy, el número de lonjas es más reducido y en ellas, hace tiempo, irrumpieron unos personajes que las han corrompido.

A finales del siglo XIX empezaron a surgir los grandes almacenes, a lo largo del siglo XX estos no sólo han crecido en el tamaño de cada gran almacén, en los distintos campos que estos abordan en el mercado, sino, además, en que se han ido formando redes cada vez mayores y, consecuentemente, con mayor influencia y poder adquisitivo. Esto es paralelo al crecimiento de industrias alimenticias como las industrias lácteas, por poner un ejemplo.

Hoy, vender leche a granel sólo es posible en ciertos ambientes muy concretos y asumiendo el riesgo de que un inspector cierre la explotación o imponga una fuerte multa. No sólo debido a las empresas lácteas, sino a las normas de seguridad e higiene impuestas. De no existir estas normas, estas empresas lácteas suponen una venta segura de los excedentes y una mayor obtención de beneficios frente al riesgo de la venta por cuenta propia. La cooperativa “Covap” surgió como alternativa a “Puleva” cuando esta última ofreció a los productores del Valle de los Pedroches, de donde se surtía, unas condiciones que no eran convincentes. El caso de los productos de las lonjas es parecido, pero con ciertas diferencias.

(Continuará...)

Realizado por M.a.r.c.

jueves, 14 de febrero de 2008

Alternativas a la deslocalización (II)

Nuevos productos:

Anteriormente, hemos remarcado que podemos atraer a trabajadores del propio país y de otros para trabajar en nuestras empresas, que han creado nuevos mercados en países en desarrollo. Esto da la posibilidad de una mayor diversificación de los productos, de buscar productos nuevos. Estas posibilidades de diversificación se encuentran respaldadas por el dinero obtenido en estos nuevos mercados, en los que podemos ser un monopolio prácticamente, sin cabida a la competencia por la fidelidad de nuestro público, acentuada si les ofrecemos un buen surtido de productos que puedan necesitar o desear. Estos nuevos productos cuentan, reitero, con solvencia económica para ser abordados y con mano de obra. ¿Cuáles serán esos nuevos productos?

Estos nuevos productos no son sólo nuevos derivados de los productos tradicionales, sino productos de gran difusión en estos países en vías de desarrollo, que no han llegado a salir de ellos. Su obtención industrial, su elaboración y difusión tiene éxito garantizado en estos países, pero también en Europa, sobre todo. La inmigración, familias que llegan a tener hasta tres o cuatro generaciones consecutivas en un país europeo, con arraigo europeo, siguen echando de menos esos productos tradicionales de su tierra de origen. Sucedáneos, productos llegados con cuentagotas irregularmente... han ayudado a añorar esos precisos productos y mantenerles abierto un mercado. Un buen lanzamiento de estos productos a un mercado europeo general puede contar con un gran apoyo y aceptación. Presentaciones a través de acciones de intercambio cultural, a través de presentaciones y promociones en grandes superficies y supermercados además de en asociaciones culturales, pueden ayudar a afianzar estos productos en el mercado. Esto tiene también otros efectos.

Las acciones de promoción a través de la integración socio-cultural pueden ser un fuerte atractivo. Su aplicación pude atraer a un público sensibilizado, además de a curiosos. Estos curiosos pueden quedar atraídos, como poco, por lo que acaban de experimentar. En todo caso, este público puede preferir a quien le ofrece estos nuevos productos, a quien fomenta la integración de la sociedad, a aquellos que carecen de ciertos productos que ellos necesitan e ignoran estas políticas de convivencia.

En el campo de los países en desarrollo, se pueden conseguir nuevamente prácticos monopolios en la obtención de los nuevos productos, se puede conseguir que muchas explotaciones que traten de explotar a sus trabajadores sean abandonadas por estos, sin más remedio. Estas explotaciones pueden ser retomadas con condiciones laborales más favorables, pero por empresas de la confianza de los trabajadores, esencialmente, las iniciadoras de este tipo de políticas. Los gobernantes de estos países pueden enriquecerse más a través de los impuestos pagados por su población que a través de los sobornos de los deslocalizadores, pero, además, de forma más estable, son mejor vistos por todos. Esto les puede suponer hacer gastos en infraestructuras, pero siempre en vistas a obtener una mayor rentabilidad y reconocimiento de sus conciudadanos. No olvidar que los monopolios así obtenidos son inquebrantables, pues se puede conseguir que la población sólo tenga total confianza y fidelidad en la empresa o las empresas que iniciaron esta política, siendo imposible que confíen en cualquier otro, poniendo estas empresas al servicio de sus trabajadores, dentro de los límites aconsejables siempre. Estos monopolios pueden tener su final, según veremos.

El final lógico de estas situaciones de monopolio llegará, pero nunca en una situación inicial de implantación, que dará gran poder a las empresas que tomen esta iniciativa. Serán los cambios lógicos de la política de la empresa, las ofertas mejores de la competencia tras un prolongado periodo de estabilidad, lo que puede introducir a esta competencia. Los cambios de política o la peor adaptación de esta a las necesidades de loe trabajadores, puede provocar descontento. Aprovechando este descontento, la competencia puede abrirse paso. De la misma manera, se abrirá paso la competencia aún sin el descontento, cuando ofrezca algo ventajoso y diferente. Para esto, es preciso que se olviden ciertos agradecimientos que estarán muy presentes en una implantación inicial de esta política. Cuando esto se pueda producir, las empresas que iniciaron esta política pueden ser las únicas que se puedan hacer la competencia entre sí. Estos monopolios en mercados muy parecidos a los de los países desarrollados, puede llevar a estas empresas a un dominio mundial de los mercados en sí. Estas empresas serán prácticamente las únicas que puedan ofrecerse competencia seria en sí. Otra competencia puede surgir en empresas incipientes, pequeñas y medianas empresas innovadoras o que satisfacen nichos del mercado. Estas empresas pueden tomar poco a poco el relevo de las grandes y estas se pueden dividir en otras según los servicios que ofrezca cada una de ellas, división de las grandes empresas en holdings. Esto puede asegurar un bienestar económico social por la existencia de cierta competencia.

Realizado por M.a.r.c.

Alternativas a la Deslocalización (I)

En otros artículos, ya he mostrado lo contraproducente que puede ser la deslocalización a largo plazo. Los efectos nocivos de esta política económica serían menores cuanto menos implantada estuviese al producirse sucesos contra esta, como los citados anteriormente. Dos alternativas son las principales bazas productivas más interesantes, con el añadido de que estas estrategias se pueden combinar para obtener mejores resultados: la creación y búsqueda de nuevos mercados y, la búsqueda de nuevos productos.

Nuevos mercados:

La búsqueda de nuevos mercados es la fórmula expansiva que ya aplican muchas empresas. Se buscan nuevas zonas donde introducir los propios productos; a veces, se llega a crear sistemas de apoyo a la venta y distribución o incluso fábricas en zonas específicas. Esto también se puede hacer en países en vías de desarrollo. En este último caso, si la empresa inversora está diversificada y es capaz de ofrecer un abanico de productos o tiene acceso a productos de otras empresas, puede optimizar su inversión por dos caminos simultáneos: ofrecer sueldos altos, como en un país desarrollado; y ofrecer además de sus propios productos, todos los que pueda, a sus trabajadores. Esta táctica tendrá muy claras consecuencias.

Las consecuencias de la aplicación de salarios equivalentes a los aplicados en un país desarrollado en uno en vías de desarrollo, junto a una importante oferta de productos por parte de la empresa que les da empleo, hace de los propios empleados, clientes. Estos clientes serán fieles al deber su muy notable mejor situación económica a la empresa que los empleó. Por otro lado, produce un efecto llamada de la población general del país, incluso de otros países, por obtener esas mismas ventajas laborales de una empresa dispuesta a darlas. Lo que permite a esta empresa diversificar aún más su inversión. En este caso, lo que se le paga al trabajador no sólo le es devuelto a la empresa empleadora por la compra de sus productos, sino que se puede producir cierto endeudamiento a favor de esta empresa por parte de sus trabajadores. Este endeudamiento se puede resolver con el tiempo, conforme se satisfacen las necesidades, pero la respuesta de los trabajadores a ese endeudamiento puede ser verse más implicados en su trabajo, tener más voluntad de cumplir con él y hacerlo lo mejor posible. Este endeudamiento ha de ser controlado.

La empresa, es aconsejable que controle este endeudamiento, para que no sea excesivo y se vuelva en su contra. El trabajador puede ser muy consciente de una deuda limitada, fácilmente asumible por él, pero siempre presente por su propia voluntad; puede agradecerla como una medida paternalista que no endeuda para siempre su futuro, pero que le permite progresar. Ante una deuda excesiva, el trabajador puede ver su futuro amenazado o puede tomar como derecho adquirido el engrosar desmedidamente su deuda, sin límites u oposición posibles. Esta deuda desmedida, ante cualquier contratiempo o rumor, pude crear un pánico en los trabajadores o protestas por encontrar cualquier insatisfacción. Tanto el pánico como las protestas, en este caso, pueden acabar violentamente. Por otro lado, la deuda desmedida puede ser engrosada sin que en momento alguno el deudor llegue a pagar un mínimo de esta. Cualquier intento por cobrar parte de esta deuda puede crear tanto el pánico como las protestas, como el hecho de que se proteste por retenciones sistemáticas en el sueldo por el pago de esta deuda.

(Continuará...)

Realizado por M.a.r.c.

martes, 12 de febrero de 2008

No estamos locos... que sabemos lo que queremos...

Es el estribillo de una canción tipo rumbera bastante conocida. Me acordé de ella cuando salió en las noticias que nosotros los consumidores tenemos una nueva enfermedad llamada: "psicosis del consumidor".

A continuación detallo un par de enlaces a la noticia:
Resulta que los consumidores nos inventado una crisis y que por eso estamos llevando a cabo un comportamiento irracional que nos induce a ahorrar en la compra de alimentos básicos. Todo porque existe una psicosis generalizada de que las cosas van a ir mal. Y no importa que eso se deba a que las hipotecas estén cada vez más caras, o que los precios de la comida hayan subido escandalósamente, todo es producto de nuestra imaginación.

Vamos, que no andamos bien de la azotea, que España va bien y tal, y que por favor vuelvan a consumir no sea que ustedes tengan razón.


Haya crisis o no, lo cierto es que el bolsillo del español mileurista anda cada vez más ajustado, el no tiene que pagar hipoteca tiene que ahorrar para pedirla, etc. Eso sí, el estudio demuestra que los españoles preferimos morirnos de hambre antes que de aburrimiento, porque la venta de videojuegos y televisores de plasma ha aumentado respecto a años anteriores. Pero entiéndanos señores, en realidad lo que necesitamos es evadirnos de la cruda realidad. Nuestros ingresos apenas nos dan para pagarnos los bienes básicos, dígase comida o casa. Además les conviene a nuestros queridos políticos: mientras estemos distraidos de los problemas reales viendo la caja boba, seremos más maleables a sus tejemanejes.

El Paraíso de la Deslocalización

La deslocalización parece ser un paraíso económico de gran interés. Permite abaratar costes y agrandar los márgenes de los beneficios. Esto se debe a que se produce en países donde cada producción concreta es muy barata y se vende a precios elevados en los países de origen de las empresas deslocalizadas. Para agrandar este margen, los productos así obtenidos conservan la nacionalidad de la empresa que los fabrica, por lo que no pagan buena parte de los aranceles e impuestos de entrada en este país. Para afianzar a estas empresas, sus grandes márgenes de beneficios les permiten gran flexibilidad en los mercados, sobre todo en políticas de precios, que pueden bajar muy por debajo de cualquier otra empresa incipiente que les pueda hacer la competencia. Esto rompe cualquier posibilidad de innovación en un sector, a no ser por un artículo completamente revolucionario, cuyos productores serán adquiridos de inmediato por la potente competencia deslocaliazada, o bien su patente, si no robada impunemente. El poder del dinero permite estas licencias. Como podremos ver esto es una gran invitación a deslocalizar.

La gran invitación a la deslocalización, por las ventajas observadas con anterioridad, es generalizada. Esto quiere decir que cualquier sector productivo, excepto la construcción, puede ser desplazada a un país económicamente más débil. Incluso la investigación, sobre todo de productos peligrosos, pude ser deslocalizada. La razón es que no sólo la mano de obra no especializada es más barata, sino que puede suponer un ahorro importante en medidas de seguridad para los trabajadores, el entorno, posibles vertidos...

Si nuestra deslocalización la hemos hecho a un país adecuado, nuestras posibilidades de obtener mayor rentabilidad se incrementan. Un país adecuado es una dictadura sobre la que podamos influir. Si nuestro poder económico no es aún demasiado importante, elegir un país de estas condiciones donde ya se sitúen otras empresas deslocalizadas puede ser una ayuda importante, pues podemos apoyarnos en estas otras empresas para incrementar su influencia y la nuestra. Un dictador bien pagado, puede permitir que se mine el poder adquisitivo de sus súbditos, si con ello se incrementa a su vez su poder adquisitivo además del margen de beneficios de las empresas deslocalizadas. Desde estas empresas y desde el gobierno controlado, se justificará toda acción en este sentido, negando cualquier explotación laboral o situación de esclavitud que se pueda dar a pesar de las evidencias. Cualquier acción contra el país o las empresas en el deslocalizadas podría tener un grave impacto en los mercados del primer mundo: sólo tenemos que imaginar el impacto del cierre repentino de Nike, con la consecuente suspensión de sus ventas y desaparición de sus productos del mercado. No solo supondría incontables consumidores sin poder contar con sus productos favoritos, tiendas especializadas cerradas, otras, sin una parte importante de su surtido, en camino al cierre a veces, y miles de empleados sin trabajo en el país de origen de la empresa deslocalizada, además de transportistas de distintos medios: camioneros, ferroviarios, marineros, pilotos... esto parece blindar a las grandes empresas deslocalizadas. Todo parece invitar a la deslocalización. ¿Es verdad que no tiene inconvenientes?

Varias son las formas en que se puede romper el encanto de estos paraísos de la deslocalización. La invitación, reitero, es general; incluso la producción de alimentos se puede deslocalizar. Otra ventaja es que, en el país adecuado, incluso puede bajar el poder adquisitivo de los trabajadores para la empresa deslocalizada con el tiempo. Conforme ese país depende cada vez más de las empresas deslocalizadas implantadas en él, se puede bajar cada vez más el poder adquisitivo de sus habitantes y hacerles depender cada vez más de su trabajo para estas empresas. Esto anima cada vez más a la deslocalización, además de la falta de competitividad de las empresas no deslocalizadas. La generalización de este proceso hace que en los países del primer mundo, originarios de las empresas deslocalizadas, el trabajo sólo se pueda encontrar en sectores no productivos, que quizás no puedan absolver a toda la población activa. En este caso, se pueden generar importantes bolsas de desempleo y una bajada general del poder adquisitivo que acabaría reduciendo el consumismo, minando así mismo los mercados. Los mercados minados, rotos, pueden ser un peligro en cierto modo asumible y afrontable, pero no el único ni el peor peligro de la deslocalización.

Dos grandes peligros son los que pueden destrozar a las empresas deslocalizadas y, posiblemente, el bienestar del orgulloso primer mundo, con el añadido de que estos peligros son contagiosos por varios caminos.

El dictador codicioso puede ser un gran peligro para las empresas deslocalizadas en su país. Lo solemos controlar y puede que si no conviene y vemos su peligro, lo cambiemos por otro sin problemas. En cada ocasión, el siguiente dictador, puede haber aprendido de su antecesor. Esto puede ser en todos los sentidos. El cambio que en un momento se realizó sin problemas, en otro puede acabar con una guerra civil o con la creación de un mártir nacional que aliente a todo el país en contra del uso y abuso de sus habitantes por empresas extranjeras. En estos dos últimos casos, como poco, la producción puede ser notablemente dañada. La guerra civil puede acabar en favor de seguir con la deslocalización o en contra de esta. En este primer caso, la imagen exterior es de que el país está sometido, incluso sus gobernantes, aunque no lo pareciese. Otros gobernantes de países en situaciones parecidas tomarán nota, sobre todo, al haber visto que las empresas deslocalizadas en ellos pueden depender en mucho de estos países. No se puede evitar que algunos se crean más listos y que alguno lo sea, transformándose en un mártir o en un vencedor que animará aún más al resto. En consecuencia, esto dificulta las posibilidades de deslocalizar y vacía los mercados de productos deslocalizados afectados por estos desordenes. Es la oportunidad para otras empresas de tomar esos mercados y de publicitarse como no deslocalizadas, ganándose así a un público muy sensibilizado.

Otro peligro, viene de la consciencia de la propia situación del trabajador para una empresa deslocalizada. Esto surge del propio espíritu de la deslocalización: producir en otros países para producir lo más barato posible para vender lo más caro posible. Muy distinto de: invertir en otros países para activar su economía. En este sentido, el abaratar los costes incluye rebajar en lo máximo posible el poder adquisitivo de nuestros trabajadores para producir lo más barato posible. En este sentido, el trabajador es cada vez más consciente de que produce productos que “JAMÁS” podrá disfrutar. Esta consciencia se refuerza conforme lo hace su explotación y conforme se debilitan sus posibilidades económicas o los servicios que llega a recibir a cambio de su trabajo. Esto genera un descontento que buscará la forma de enfrentarse al orden impuesto. Ante la menor oportunidad, aparecerán enfrentamientos cada vez más logrados y efectivos. El éxito o la noticia de confrontación en un sector de una fábrica deslocalizada, puede hacer que el resto de la fábrica, tanto como el resto de negocios parecidos, reproduzcan la misma actitud, desbordando la situación, arruinando incluso la viabilidad de las instalaciones productivas. Esta concienciación y estas actitudes pueden ser incluso fomentadas por un gobernante que podría ser un mártir para su pueblo en caso de ser apartado de su puesto. Estas actitudes, también son contagiosas a otros países. Los problemas de salud de una comunidad afectada por una empresa contaminante son aún más impredecibles y difíciles de sofocar que los casos contemplados anteriormente. Esto se agrava aún más por la generalización de la deslocalizacíon, como veremos más adelante.

Hasta ahora sólo vemos los casos de deslocalización en la elaboración de productos y, posiblemente en la investigación. La deslocalización de la producción agrícola, ganadera o pesquera también es posible, pero por cauces distintos. Hoy la compra de estos productos, por parte de los distribuidores, se hace a través de lonjas esencialmente. Hoy, esto ha desembocado en precios abusivamente bajos de compra para los productores de estos productos, que se traducen en precios de venta al público excesivamente altos. El intento de incrementar los márgenes de beneficios de estos grandes distribuidores, puede retirar a muchos productores de sus negocios y que se reivindiquen tratos de favor, medidas proteccionistas por parte de los que quedan. Esto, puede ser vencido, una vez más, adquiriendo o produciendo estos productos en lugares donde es más barato y los márgenes de beneficios mayores. Esto se produce, entre otras razones, porque ha existido gran dejadez en la diversificación del sector en los países desarrollados. En la Comunidad Europea, últimamente, se realiza una política agraria y ganadera claramente especulativa, sin mostrarse interés por la producción del sector, su especialización, diferenciación y diversificación en origen. Esto tiene un resultado que veremos más adelante.

El resultado es esta situación delicada, en que se puede buscar sistemas análogos a los de la producción industrial, para que se produzca esta deslocalización agraria, ganadera y pesquera, además del propio tedio de los productores en los países desarrollados. Las consecuencias pueden llegar a una importantísima dependencia del primer mundo de los países donde se ha deslocalizado la producción. Como hemos visto antes, la mayor competitividad de las empresas deslocalizadas lleva a ello a las demás. La toma de consciencia de los dirigentes de esos países o de personas que podrían tomar su control, podría derivar en situaciones como las puestas en relieve anteriormente. En ninguno de estos casos se trata de un simple cambio de papeles: de países ricos y pobres; esto sería un problema traumático que podría resolverse de forma violenta en muchos sentidos: enfrentamientos civiles o entre países, armados o no, revueltas y necesidades insatisfechas en todos los frentes y sentidos, que acentúan a su vez los enfrentamientos. Esto sólo se puede evitar buscando alternativas a la deslocalización, las hay y pueden ser mucho más productivas y rentables para todos, pero eso será otro tema.

Realizado por M.a.r.c.

martes, 5 de febrero de 2008

¿Desaceleración o Recesion?

En economía se define como:
  • desaceleración economica cuando la actividad sigue creciendo pero menos que antes. Es decir, de media nuestra riqueza se incrementa pero menos que antes.
  • recesión economica es en cambio el retroceso de la actividad económica. Implica que la riqueza media disminuye.
Lo que ahora se preguntan muchos economistas es si se está minusvalorando el riesgo de recesión economica a raiz de la cascada de malos datos que está viviendo la economía en los ultimos meses y en especial desde que comenzó el año.

A la caída generalizada de las bolsas, ahora se suman los datos de la encuesta de poblacion activa (EPA) que indican que en el último trimestre de 2007 se destruyó empleo. Para colmo de males, los datos de afiliación del inem apuntan a un incremento histórico del nivel de paro en el mes de enero.

Hay que matizar que los datos del Inem son de paro registrado y que suelen diferir con los de la EPA, encuesta mucho más fiable. No obstante el inem sí es fiable en cuestión a tendencias. Y la tendencia por lo visto es muy negativa.

Y es que el deterioro de la situación económica ya parece no solo limitarse a unos "precios coyunturalmente elevados" o un "aterrizaje suave" del sector de la construcción. La economía ya no solo no es capaz de crear empleo como pasaba hace unos meses sino que ahora también destruye el que había.

Todo ello coincide con la publicación de los datos de confianza del consumidor que, por noveno mes consecutivo, se desploma. Y es que la percepción ciudadana del deterioro económico de la situación está yendo incluso más rápido que las cifras.

Analizando todo este aluvión de datos una cosa sí parece clara. Algo ha cambiado en la economía. La tendencia se ha invertido y lo está haciendo mucho más rápido de lo razonable. Pero analicemos en profundidad.

¿Realmente se justifica una percepción tan negativa? ¿Hay que ser patrióticamente optimistas o ser catastrofistas?

Lejos de oportunismos políticos, si nos paramos a ver la situación macroeconómica, la de las grandes cifras, la situacion en apariencia no es mala. Ha habido hasta ahora cierta "desaceleración económica" del PIB, la inflación ha repuntado bastante aunque sin ser excesivamente alta y aunque el desempleo ha aumentado mucho aunque todavía estamos mejor que hace unos años.

Pero las grandes cifras no suelen tener en cuenta la situación particular de las familias. Suelen ser medias y como tales, esconden la verdadera situación de la mayoría de la población. Es la microeconomía o economía de los individuos o familias la que indica que la situación ha cambiado radicalmente.

Y es que si uno se pone a mirar los indicadores económicos, no hay ninguno que hable sobre distribución de la riqueza. No hay indicadores de desigualdad. Es una de las carencias estadísticas más graves en mi opinion. No basta un indicador de crecimiento para mostrar que todo el mundo es más rico. Puede que el señor Botín sea más rico pero millones de personas pueden haber perdido una casa y ser más pobres. Pero si la riqueza de Botín crece más rápido que la pobreza de esos millones de personas, el PIB español reflejará que España va Bien.

Y es que la especulación ha minado por dentro la Economía Española. Ha destruido sus cimientos de sostenibilidad.
  • La especulación que ha alimentado la burbuja inmobiliaria ha empobrecido a parte de la sociedad española, ahora más endeudada que nunca.
  • La especulación que está alimentando ahora la burbuja de los alimentos básicos y la energía y provocando una inflación real altísima (la que afecta a las clases más bajas) está ahora empobreciendo al sector ahorrador de la sociedad. Aquel que optó por no endeudarse en la época de la burbuja inmobiliaria.
Unos y otros, endeudados y ahorradores estamos empobreciendonos cada vez más. Ahora no es de extrañar que todo empiece a ir mal, que las cifras empiecen a invertirse. Por mucho que el señor Botín se enriqueciera, su riqueza se basa en el expolio legal de gran parte de la sociedad. Pero si la sociedad no da mas de sí, si ya no puede llegar a fin de mes, la riqueza personal de este señor no podrá crecer más y la situación económica se invertirá.

Asi pues, ¿que cabe esperar del futuro? Todo dependerá del estado de putrefacción de la situación económica familiar.

Si como parece, la sociedad española se ha empobrecido durante estos últimos 14 años, solo cabe esperar recesión.

Si por el contrario todo esto es un mal sueño que tenemos algunos, si realmente estamos cegados por la realidad y no nos atenemos por las cifras que nos indican que todos somos más ricos, quizás lo razonable sea esperar una desaceleración.

Un saludo (y voten la encuesta)

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