miércoles, 31 de diciembre de 2008

2009 el año clave

El año que dejamos pasará a la historia como el año de la crisis de la burbuja o crisis de la especulación. La espectacularidad de las caídas bursátiles, las más graves desde 1929, puso el foco sobre la gravedad de esta. Pero detrás de estas se esconde una realidad más dura. La economía mundial se enfrenta a una profunda recesión que podría llevarle a una nueva depresión economica como la que sacudió al mundo en los años 30.

Resumen de la actual crisis

Primera fase: toma de conciencia
Su detonante es la crisis de las hipotecas subprime de verano de 2007 y se prolonga durante todo el segundo semestre de ese año. Durante este tiempo se empieza a tomar conciencia de que el periodo de bonanza vivido ha tocado a su fin, pero aún no se conoce la gravedad de la crisis.

Ingenuamente muchos apuntan a esta como una “tormentilla de verano” y apuntan a una rápida recuperación.

Segunda fase: Incertidumbre
Esta fase, que se inicia con el pánico bursatil de Enero, empieza a mostrar a las claras que la crisis es más grave de lo que en principio parecía. Se empiezan a revisar todas las previsiones y se empieza a hablar de una posible recesión en Estados Unidos.

Aún con todo muchos expertos (sin conocer de fondo la realidad economica) siguen hablando de una crisis normal y de una pronta recuperación

A lo largo de esta fase la economía real empieza a deteriorarse gravemente y algunos países empiezan a acusar cierta destrucción de empleo.

Tercera fase: Pánico y posterior calma
El detonante de esta fase es la profunda crisis financiera que se vive en Estados Unidos y que lleva a la quiebra a varios de los más importantes bancos de “inversión” del país. El rápido derrumbe de las bolsas en Octubre y la sucesión de quiebras hacen temer por un derrumbe del sistema economico. La contundencia de la actuación de Gobiernos y Bancos Centrales hace recuperar cierta calma y tranquilidad llevando a una fase de estabilización.

Todos los expertos empiezan a comparar ahora la crisis con la del 29 aunque tras los episodios de Octubre creen que esta no será tan grave como la anterior.

No obstante el fuerte deterioro financiero esta llevando a una fuerte contracción del crédito en todo el mundo. Las previsiones actuales son cada cual más pesimistas y hablan de profundas recesiones en los paises más afectados por las burbujas inmobiliarias.

El momento clave
Llegados a este momento e inmersos en plena tercera fase cabe preguntarse cuando y como será la siguiente fase de la crisis economica. A pesar de la calma actual, la probabilidad de que el mundo viva una nueva Depresión economica como la que azotó al mundo en los años 30 es muy alta.

Por eso todos los expertos coinciden en afirmar que en función de los acontecimientos del próximo año podemos estar hablando ya de fondo y por tanto la siguiente fase será la de cierta recuperación o por el contrario el mundo se precipitará a una larga 4ª fase de duración indefinida donde el paro y la deflación serán los problemas más graves de la economía.

Por tanto habrá que prestar atención a varios aspectos clave que pueden darnos una pista del transcurrir futuro:

* El grado de aguante del sistema en un escenario recesivo. ¿Puede aguantar la banca una continua mengua de recursos y una falta absoluta de liquidez? Si los bancos no transmiten las ayudas recibidas al sistema economico este seguirá en la espiral recesiva actual y la situación financiera se deteriorará aún más
* La credibilidad de las perspectivas futuras. ¿Creen los consumidores y empresas que hay luz al final del tunel? Si es así gastarán más, invertirán más y la situación futura mejorará. La clave estará pues en la capacidad de los gobiernos en hacer creer que la recuperación es posible
* El comportamiento especulativo. ¿Seguirá primando la especulación frente a la inversión real? Es importante que el nuevo caudal monetario vertido por los bancos centrales lleguen a las empresas. Si todo el dinero acaba volcado a nuevos episodios especulativos la recuperación no llegará.
* La capacidad de maniobra restante. ¿Cuánta artillería pesada les queda a los Estados? Los déficits en los que están incurriendo todas las naciones son muy altos y si las políticas no son eficaces, puede quedar ya poco margen al error.

Mis previsiones
Como apuestas personales que son ruego sean tenidas en cuenta en su debido contexto y como lo que son. La economía falla tanto o más que la meteorología.

En cuanto al mundo soy relativamente optimista a pesar de todo dicho anteriormente. No creo que el mundo se precipite a una gran depresión. Creo que finalmente las medidas keynesianas adoptadas por medio mundo acabarán dando su fruto. No obstante coincido con la mayoría de esos “invisibles expertos” en que la recesión será muy intensa y potencialmente deflacionista. Muchos paises verán caer sus economías en la trampa de la deflación y verán un prolongado estancamiento. Estados Unidos será uno de ellos en lo que yo creo que será (durante los próximos años) el fin del reinado americano como superpotencia mundial.

Respecto a España mucho me temo que quedará también atrapado por un largo periodo de recesión y posterior estancamiento. Las previsiones son muy pesimistas por parte de todos los organismos. Algunos apuntan a recesiones del 2,6 % y subida del paro pero cifras a parte el problema diferencial español es que no se han tomado medidas para resolver el problema de la burbuja inmobiliaria y la economía sigue aquejada de los mismos problemas estructurales de hace 20 años. Falta de competitividad, escasa innovacion y una economía intensiva en mano de obra barata no permiten vislumbrar un futuro halagüeño

Y para terminar: Feliz año
Sin más no quiero despedir el año sin agradecer a los fieles y no tan fieles seguidores de Burbuja Inmobiliaria que han permitido que lleve este blog un año y medio en funcionamiento.

El año próximo espero traer novedades respecto al blog tales como una nueva página. Gracias, un saludo a todos y feliz año.

lunes, 29 de diciembre de 2008

Tómatelo con humor (X)



De Erlich. Visto en el Pais.
Creo que el 2008 nos debe dinero a todos.
¡Feliz año a nuestros lectores!

sábado, 27 de diciembre de 2008

Pagamos pocos impuestos


Este artículo pretende ser una respuesta al artículo escrito por mi colega Manueconomic** en el que está en desacuerdo con mi afirmación de que en España se pagan pocos impuestos. Quizás exageré un poco al afirmar que no pagamos la mitad de impuestos que deberíamos, pero me reitero en lo que dije. En este país se pagan pocos impuestos.

Quizás el sentido oculto de la afirmación no lo cogiste Manu, pero yo hablaba de agregados, no de personas concretas. Con la mayoría de las afirmaciones que haces en tu artículo estoy de acuerdo.

Voy a tratar de resumir tu postura antes de exponerte la mía:

• En el artículo afirmas con rotundidad que pagamos muchos impuestos. ¼ del trabajo, del que la clase obrera no se beneficia nada.
• En cambio las clases privilegiadas, pagan en cambio muy pocos impuestos para lo que deberían.
• Lo que se recibe a cambio de los impuestos pagados es muy poco. En cambio los costes de una monstruosa burocracia, son enormes.

Más o menos es lo que vienes a decir concluyendo que por ese motivo se pagan demasiados impuestos.

En tus afirmaciones estoy completamente de acuerdo, no así en tus conclusiones.

Respecto a la primera afirmación, la clase obrera paga muchisimos impuestos. Completamente de acuerdo. Pero el problema no está en la cantidad de impuestos que se paga, sino en su distribución. Lo que no es comprensible es que cada vez que se habla de bajar impuestos, se bajen los impuestos cuya carga tributaria perjudica más a los ricos. Ejemplo de ello: el IRPF.

El impuesto de la renta grava más a quien más tiene. Los sucesivos gobiernos se han dedicado a bajar el IRPF de forma electoralista de manera que así han conseguido ocultar sustanciosas bajadas de impuestos a los más ricos. Así cuando se bajaban 3 puntos en los tipos del IRPF, si una persona ganaba 12000 euros al año pasaba de pagar de un 18% a un 15% (es un ejemplo) Pasando a pagar de 2160 a 1800 euros. Es decir, 360 euros menos de impuestos.

Pero el que gana 500.000 euros al año, que seguro segurísimo no tiene problemas de llegar a fin de mes, se ahorraba mucho más porque el impuesto le bajaba del 48 % al 45 %. En dinero eso son 15.000 euros nada menos. Esa bajada de impuestos es brutal. Ahí entra la opinion de cada uno de lo que es justo pagar. ¿Es justo que una persona que gana más pague más? Yo considero que sí, porque esa persona tiene menos dificultades economicas.

El problema en este pais es que durante 20 años nos han ido metiendo a los obreros todo el peso de la carga tributaria sin que nos demos cuenta. La última jugarreta ha sido el Impuesto sobre el Patrimonio. Suprimido con los votos a favor del PP y sorprendentemente del PSOE, que ideológicamente muestra una auténtica hipocresía. La excusa ha sido que afecta mucho a los más débiles. Pues si es así, que lo hubieran eximido a las clases medias y bajas y lo hubieran subido a las más altas. Pero no, que han decidido suprimirlo.

Asi claro que como tu dices en la segunda afirmacion Manu, son los que más tienen los que menos pagan. Claro, si cada rebaja de impuestos supone eso, sinceramente, prefiero que no los bajen.

Luego tenemos el impuesto al Trabajo. Como afirmas y yo mismo reitero, el impuesto más injusto que existe. Las cotizaciones sociales son regresivas. Hay unos límites inferiores y superiores que hacen que proporcionalmente paguen más los que menos reciben. Este impuesto sí que habría que suprimirlo y elevar proporcionalmente el IRPF para cargar el peso sobre los que más tienen. Además, si lo comparamos con los impuestos al capital, es decir, al rendimiento del dinero, son más altos. Eso perpetúa este “capitalismo” en donde pagan más los más indefensos. El dinero es cobarde y puede huir fácilmente, en cambio los trabajadores no pueden moverse a otro pais tan fácilmente si les suben sus cotizaciones.

La consecuencia de todo esto es que globalmente se pagan pocos impuestos y que por tanto se pueden financiar menos gastos sociales. Respecto a los gastos superfluos de administracion. Pues mira, también estoy de acuerdo. Yo también me cuestiono los beneficios del Estado Federal. En muchos sentidos creo que ha sido más perjudicial que beneficioso porque ha elevado el gasto administrativo y ha generado también diferencias importantes entre comunidades autónomas. Diferencias que se notan por ejemplo en los impuestos que paga cada comunidad. Aquellas que más ganan, no pagan tanto más como deberían debido a “derechos históricos forales” y “cesiones impositivas” que han ido en perjuicio de las comunidades más débiles economicamente hablando. Aunque más que de comunidades me gusta más hablar de personas, ya que las comunidades no tienen derechos, sino las personas que residen en ellas.

Aún así todo es una cuestion del modelo de Estado que se quiera por lo que uno u otro generarán más o menos gasto. Pero por lo demás los recortes en gasto social son año a año muy sutiles pero en conjunto han supuesto un retroceso muy palpable. La sanidad como dices es cada vez peor, la educacion es de pena, la justicia es quizás donde más se nota, porque es extremadamente lenta. Las prestaciones sociales, aquellas donde los que se benefician son los que menos tienen, son proporcionalmente menores. La ley de dependencia es un ejemplo de ello. Han aprobado una ley sin recursos. No se puede ayudar a la gente si no se destina dinero.

¿Para que seguir? La falta de medios es notable. ¿Más dinero o mejor distribucion del que hay? Aquí hablaríamos de si hay que ser más eficiente en el gasto. Ahí nuevamente entra la ideología de cada uno, pero personalmente creo que si pueden obtenerse más recursos, se debería hacer siempre y cuando estos nuevos recursos vengan de quien más tiene. Con el dinero se tienen que suplir todas esas carencias.

Lo que no puede ser es por ejemplo que hablen de que la administracion es lenta por falta de personal y haya a su vez 3 millones de parados. No puede ser que se esté diciendo que el año que viene va a haber un déficit del 5% del Pib y a la vez se supriman impuestos que ni siquiera nos benefician a los que nos afecta la crisis.

Por ello creo que tus conclusiones son erroneas Manu. El problema no es un problema de cantidad, sino de distribucion. No hay equidad en la distribución de los impuestos (equidad progresiva) ni la hay en la distribución del gasto social (equidad horizontal).

La solucion no está en bajar los impuestos (hablando en general) sino en distribuirlos mejor para que las diferencias que genera el capitalismo se corrijan desde el Estado. Soy proestatal y prointervencionista porque creo que el Estado debe intervenir para corregir las ineficiencias del mercado ineficiencias que generan problemas que van más allá de la pura economía. Afectan a las personas. Pero eso no significa que esté de acuerdo con determinadas intervenciones. Para mi es tan malo el “no intervenir” y dejar funcionar al libremercado, como una “mala intervencion” desde los poderes públicos que no arregle los problemas del libremercado.

** No pretendo ofenderte Manu, solo critico tu postura. De hecho fijate en la enorme coincidencia en ver los problemas economicos. Solo tenemos visiones distintas de sus soluciones. Ánimo y a seguir escribiendo.

jueves, 25 de diciembre de 2008

50 años: un relato futurista

Hoy y como novedad traigo un relato corto escrito entre atracón y atracón navideño. He de avisar de que este no es un cuento de navidad ni tampoco persigue agradar al lector sino más bien hacerle reflexionar. Hacía tiempo que deseaba publicar relatos cortos y me ha parecido una buena época para empezar.

Es bastante más largo que la longitud normal de mis post pero se lee con mucha soltura. O al menos eso espero, jeje.

En fin, sin más que decir, les dejo con el relato y les deseo feliz navidad…

Relato corto: 50 años

Me encontraba como cada mañana camino al trabajo, a bordo de mi destartalado coche heredado de mis padres. El tiempo estaba nublado y amenazaba lluvia como acostumbraba a finales de Octubre. No obstante, la temperatura no era especialmente baja, por lo que podía ahorrarme encender la calefacción.

Aunque tenía por costumbre levantarme temprano para ir con tiempo al trabajo, esta mañana no había funcionado bien el despertador de la casa y me desperté con retraso. De no ser por mi abuela que se despertaba como un reloj a las 7 en punto todos nos hubiéramos quedado dormidos esa mañana.

Y es que la noche anterior habíamos dormido poco por culpa de una discusión de los vecinos sobre quien debía utilizar primero la ducha comunitaria al día siguiente. Era lo malo de vivir en un bloque de pisos subvencionado por el Estado. Aún con todo teníamos ciertas comodidades tales como luz eléctrica y agua en el comunitario. De los mini-pisos de protección oficial era posiblemente de los más lujosos que había. Poder vivir toda mi familia (abuelos padres, mujer e hijo,..) en tan espacioso lugar, corriendo los tiempos que corrían, era todo un chollo. Ventajas de ser funcionario. Nadie te quitaba tus 35 metros cuadrados.

Quedaban todavía 50 kilómetros más y solo disponía de 20 minutos. Aún a riesgo de que me pusieran una multa decidí apretar un poco más el acelerador. No podía permitirme el lujo de llegar tarde. ¿Y si me despedían? ¿Donde iba a encontrar trabajo si no era en la Administración? No tenía ganas de repetir esas leoninas oposiciones que tantos años costaba sacar adelante.

Los nervios podían conmigo. Me mordía los labios pensado en la posibilidad de que me echaran. Al final no pude aguantar más la tensión y aprovechando un momento en el que la carretera estaba vacía, saqué del abrigo el cigarrillo que había comprado esa mañana. Por como estaba la situación, merecía más la pena comprar las cosas en pequeñas cantidades que en conjunto. Cuanto más al día vivías más ahorrabas. Y es que no estaba el horno para bollos. Los sueldos iban a bajar este mes otro 10 % más. ¡Dichosa crisis económica!

Al pensar en la crisis no pude evitar pensar en uno de esos monólogos aburridos y repetitivos que había soltado mi abuelo el día anterior. Hablaba de aquellos tiempos de la burbuja. Sonaba un tanto mítico e irreal oír hablar de esas cosas cuando ya casi habían pasado 50 años del estallido de la crisis económica. Casi porque el próximo sábado se recordaba el mítico crack.

Para la gente que no había vivido aquella época esta efeméride era una oportunidad perfecta de liberar la frustración acumulada por la prolongada agonía de la existencia y echar las pestes sobre la generación anterior.

Haciendo malabares con el volante, conseguí por fin encender el cigarrillo con mi viejo mechero. Naturalmente era heredado, como prácticamente todo aquello que se poseía. Raro era comprar algo que no fuera estrictamente necesario, ya que por lo general todo se guardaba y se reutilizaba. Solo las personas más pudientes, aquellas que trabajaban en lo más alto de la administración, podían permitirse esos menesteres. Para la mayoría, reparar, remendar y reutilizar eran prácticamente inalcanzables.

Mientras desaceleraba y cambiaba a cuarta para poder salir de la M-40, daba otra calada larga a su humeante cigarrillo. Para permitirse estos caprichos había que tener cierto status y si era preciso iba a aspirar hasta su último gramo de nicotina que tuviera con tal de no desperdiciarlo.

Distraído no pudo evitar rememorar alguna de esas batallitas perdidas de mi abuelo.

- “En mis tiempos comprábamos una o dos veces por semana”- decía él. ¡Que desperdicio! Todo el mundo sabía que lo mejor para ahorrar era compra cada día solo y exclusivamente aquello que se necesitaba y para el resto esperar. Cuanto más esperabas más te podías ahorrar. Y es que de un día para otro los precios bajaban. Y cuanto más estirabas el sueldo mejor podías vivir.

Pero claro, él hablaba de los años antes de la crisis, cuando entonces la gente podía desperdiciar. Con la perspectiva de que cada mes te bajaban el sueldo cada vez más, no podías dilapidar el dinero en caprichitos, porque cuanto más te duraba, más te valía.

Como no quería acumular más pensamientos negativos traté de centrar mi atención en el trabajo. Hoy debía supervisar el derribo de dos edificios más que databan de finales del siglo pasado. Lo peligroso de estas tareas es que las debías hacer sin ningún tipo de medida de seguridad a excepción del propio sentido común y el casco de obrero de tu abuelo. Los del ministerio de construcción hablaban siempre de recortes. ¡Pues como todo caray, si ya solo nos falta trabajar gratis!

El problema de la deflación también afectaba, como no podía ser de otra forma, a los presupuestos. Por ello la pregunta no era tanto que iban a recortar, sino cuanto. A cada año que pasaba, más difícil era para el gobierno conseguir pagar las cuentas, por lo que generalmente optaba por bajar cada vez más las aportaciones a los funcionarios y a los servicios menos indispensables. Curiosamente y para cabreo del personal, los sueldos de los políticos se consideraban indispensables por lo que eran los únicos que podían disfrutar de una congelación de sueldos año tras año.

Los únicos años que se dignaban los señoritos a bajarse un poco del pedestal eran aquellos cuando la crisis azotaba más y el desempleo rozaba el 60 %. Como últimamente las cosas iban ligeramente mejor, los señores diputados habían vuelto a las andadas.

La rabia amenazaba con revolverme las tripas y hacer más difícil aún la digestión, con lo que decidí encender la radio a ver si podía distraerme un poco. Aunque la antiquísima herencia familiar de mi bisabuela se desajustaba cada dos por tres, no me costó demasiado trabajo encontrar la emisora de noticias. Hubiera preferido poner una de música estatal (la única que quedaba hasta este verano), pero como otras tantas cosas, había sucumbido a la crisis. Ya solo quedaban aburridas emisoras estatales de noticias que daban partes de 5 minutos cada media hora. El resto del tiempo solían permanecer apagadas para ahorrar energía y dinero.

La voz de la máxima responsable del Ministerio de Construcción, para el que yo trabajaba, sonaba en esos momentos. Era curioso como a todo le ponían nombres tan eufemísticos. Todo el mundo sabía que el ministerio de construcción se ocupaba del derribo de casas y barrios vacíos. Igual que el Ministerio de Defensa se dedicaba a organizar ejércitos en misiones de guerra. Pero quedaba mal reconocer tan abiertamente a qué se dedicaban.

La burbuja de principios de siglo había dejado demasiadas casas a medio construir o en manos de gente que prefería dejarlas vacías antes que venderlas. Lo incomprensible para todo el mundo es que nadie aprovechara esas casas para realojar gente. Por lo visto era una forma más efectiva de combatir el desempleo y frenar la deflación, según decían los del ministerio. Pero teniendo que recorrer diariamente 60 kilómetros para ir y 60 para volver del trabajo, cuando sabía que la mitad del centro de Madrid estaba vacío, la excusa de la crisis no me consolaba.

Todo el mundo llamaba a la capital “la ciudad sin gente”. Los pocos que rondaban los barrios del centro eran gente pobre que aprovechaba esas viviendas vacías para vivir o personas que no tenía más remedio que trabajar allí, como me pasaba a mí. Hubiera preferido trabajar en las oficinas del ministerio en Guadalajara antes que tener un trabajo de campo en un lugar tan inhóspito.

Pero lo peor no eran las horas perdidas en idas y vueltas o el trabajar en ese sitio tan horrible, sino tener que echar tus 12 horas diarias día sí y día también. Desde que lograron aprobar la dichosa directiva, esa de las 65 horas, poco después del Gran Crack, la gente se había resignado a que la única forma de conservar tu empleo era trabajar lo que hiciera falta.

Era odioso pero no podía evitar nuevamente recordar otro de esos discursos del abuelo que evocaba sus maravillosos tiempos cuando la gente solo trabajaba 48 horas y tenía mucho tiempo libre. A veces deseaba con toda mi alma quedarme parado, pero luego recordaba que tenía una familia que mantener. Desgracia la mía.

Distraído con el discurso del ministro estuve a punto de saltarme el desvío que debía llevarme a la obra. Frené de forma un tanto brusca con lo que el cinturón dio de sí todo lo que podía dar y a punto estuvo de romperse. Era una suerte que estas cosas las hubieran fabricado a prueba de bombas como decía mi tío. Los nuevos bólidos tenían unos materiales mucho peores y seguramente aguantarían menos.

Giré pues y tome el caminito arenoso que llevaba a la obra. Miré el reloj y vi que faltaban todavía 3 minutos para empezar. Justo a tiempo.

Si al menos se pudiera hacer algo para solucionar la situación. Era como si todo el mundo se hubiera resignado a que las cosas fueran así. Una catatonia inducida por los políticos que no se cansaban de repetir una y otra vez que las cosas podían ir aún peor. Pero aunque fuera verdad, no me consolaba.

Siempre tenía ansias de liberación, de librarme de estos grilletes. Me sentía esclavo de esta especie de tiranía pseudo-capitalista en la que se había convertido el mundo. La crisis había dilapidado todo aquello por lo que merecía la pena vivir y eliminado toda posibilidad de lucha. No había sindicatos, no había protestas, no había democracia alguna…, solo resignación.

Llegué al fin y aparqué como pude en frente de lo que sería mi tarea de derribo para hoy. Ver su inmensidad me desanimó totalmente. Apagué el cigarrillo, expiré profundamente y salí del coche.

Tras cerrar con llave, me giré a la derecha para contemplar nuevamente las imponentes Torres KIO.

martes, 23 de diciembre de 2008

Euribor vs Paro

Llegados a este punto de la crisis económica, uno se pregunta si realmente hemos tocado fondo o todavía queda recorrido para esta. Aunque la mayoría de los indicadores economicos muestran que el deterioro continúa, bien es cierto que empieza a haber algunos signos esperanzadores de que la situación empiece en breve a darse la vuelta.

A pesar de que el paro no para de aumentar, resultado de la situacion de deterioro anterior, el euribor ha empezado ya a bajar y lo hace muy rápido. Si bien es cierto que no tanto como le gustaría a los consumidores ni tan poco como le gustaría a los bancos, las perspectivas mejoran a cada revisión del indicador y las dificultades de las familias para pagar sus hipotecas van disminuyendo.

¿Pero es suficiente? ¿Pueden las bajadas del euribor contrarestar los negativos efectos del aumento de paro? ¿Estamos en una crisis en V o en una crisis con forma de L?

Asi pues tenemos dos fuerzas contrapuestas:

* Una positiva, el euribor, cuyas bajadas benefician a los hipotecados permitiendoles comprar más.
* Una negativa, el paro, cuyo aumento hace que cada vez haya menos gente capaz de comprar.

Haciendo un análisis extremadamente chapucero:*

Según los datos del Inem sabemos que el número de parados aumentó en noviembre en 200.000 personas. Suponiendo que estos perciben un salario estandar de 1.000 euros la pérdida del trabajo supone una pérdida de 1000 euros al mes que se ve parcialmente compensada por la prestación de desempleo. Dado el alto nivel de variabilidad de esta, al igual que de los salarios supongamos que el desempleo supone la mitad de su salario mensual. Así pues, la pérdida de riqueza de las familias valorada mal sería aproximadamente de:

200.000 personas * 500 euros/ mes = 100 Millones de Euros de pérdida mensual

Por los datos de la última bajada del euribor para una hipoteca media de 150.000 euros la bajada del euribor este mes supondrá para los que revisen hipoteca un ahorro de 811 euros al año, lo que traducido a meses son aproximadamente 68 euros al mes.

Desconociendo exactamente las estadísticas de familias hipotecadas según una noticia encontrada en internet el 80 % de las familias españolas tienen una hipoteca. Habiendo 10 millones de familias supone que 8 millones de estas se beneficiarán tarde o temprano de estas bajadas. En terminos mensuales la duodécima parte de estas podrán ahorrarse esa cuota (debido a que muchas hipotecas se revisan anualmente):

8.000.000 * 1/12*68 Euros al mes = 45,3 Millones de euros de inyección mensual.

Según estos resultados, la subida del paro provoca una reducción mayor de la riqueza familiar que lo que se ahorran estas con las bajadas del euribor.

Aunque este análisis deja mucho que desear, no hay que desestimar lo peligroso de que esta implicación ya que si la tendencia sigue así significa que la subida del paro está afectando mucho más a las familias que la bajada del euribor.

Y es que no solo hay que tener en cuenta los propios efectos de la subida del paro sino el efecto psicologico demoledor que tiene sobre las expectativas. El miedo al paro puede estar restringiendo mucho más el consumo que el ya caduco miedo al euribor.

Ambos dos hacen que si no se corrige la situación economica podríamos encontrarnos ante una crisis en L. Traducido a terminos comprensibles supone un estancamiento prolongado tras una grave crisis. (Véase la forma de la letra e imaginese la evolucion de la economia en esos términos).

En definitiva no hay que confiar en que el propio euribor vaya a arreglar la situación economica sino que habría que tomar medidas cuanto antes.

* A riesgo de recibir palos por todas partes tengo que decir que esto no pretende ser un análisis riguroso sino mostrar únicamente como ambos efectos se contraponen. Si alguien tiene datos sobre el número de familias hipotecadas le agradeceré eternamente que me las mande.

lunes, 22 de diciembre de 2008

Tómatelo con humor (IX)




De Peridis. Visto en el País.

Alguien capaz de estafar tanto dinero a tantos llamados "expertos" en tan poco tiempo merece un monumento.


viernes, 19 de diciembre de 2008

Reforma del sistema estadístico

Si hay una ciencia emparentada con la economía esa es la estadística. La importancia de la información estadística en la economía es tal que los objetivos económicos y los instrumentos de política de un país se orientan en base a los datos que vierta la estadística.

Por ello, cuando el cuadro económico-estadístico de un país no recoge los indicadores adecuados (sea por el motivo que sea) la política se orienta mal y ofrece por lo general malos resultados.

Esto plantea la necesidad de analizar si el cuadro actual es el adecuado y si no lo es, que habría que cambiar. Para ello vamos a ver y analizar algunos indicadores existentes y proponer, si es el caso, la reforma o introducción de nuevos.

PIB- Producto Interior Bruto de un país
Su crecimiento o decrecimiento refleja el incremento o decremento global de la riqueza nacional. Habitualmente las tasas de variación que se publican reflejan la variación del producto global, es decir, lo que se ha incrementado en total la riqueza.

El principal fallo de este indicador es que refleja únicamente la riqueza nacional sin poderse visualizar si los ciudadanos son más ricos o no.

Se puede subsanar con la riqueza per cápita, es decir, la riqueza por ciudadano. Corrige el impacto que un incremento de la población tiene sobre la riqueza del país. Presenta el fallo de todas las medias. No refleja el reparto de la riqueza de un país. Recordemos que el que un país sea más rico no significa necesariamente que sus ciudadanos también lo sean.

IPC – Índice de Precios al Consumo – Inflación
Refleja la variación porcentual de los precios de una cesta de consumo prototipo. Esa cesta de consumo prototipo refleja el consumo de una familia “estándar” de clase media.

Fallo: no a todas las clases sociales afecta por igual la inflación. Este fallo se origina por tomar una familia estándar media. No todas las familias consumen lo mismo y por lo general la composición de la cesta varía mucho en función del estatus social.

Posible corrección: generar tantos IPC’s como clases sociales se estimen oportunos. Dicho de forma un tanto ruda crear un IPC de los ricos, un IPC para las clases medias y uno para las clases bajas. De este modo se reflejaría mejor el coste de la inflación en las capas sociales.

Indice de GINI – Indice de concentración de la riqueza
Refleja el nivel de desigualdad en el reparto de la riqueza. Este índice oscila entre el 0 y el 1 representando el 0 la equidad total y el 1 la concentración total (en una sola mano).

Es un índice infrautilizado y bastante desconocido cuya elaboración no es más compleja que otros índices. Sin embargo esta se presenta exclusivamente en informes internacionales que por lo general pasan desapercibidos.

El índice de hace unos años reflejaba una desigualdad de 0,2 en los países escandinavos, 0,3 en los europeos y llegaba al 0,4 en Estados Unidos. Los países latinoamericanos presentaban índices superiores al 0,5

Lo deseable es que este índice se mantenga bajo sin llegar a 0 (para mantener el incentivo económico capitalista).

Tasa de inversión/especulación sobre el ahorro
Una medida que se echa de menos en el sistema estadístico es una que diferencie las inversiones productivas de las meramente especulativas. Lógicamente habría que definir que se entiende por ambos términos, pero una vez hecho la obtención de esta tasa sería relativamente fácil.

La utilidad de un índice así sería la de poder visualizar que parte del ahorro se aprovecha y destina a la producción de bienes, y que parte no se aprovecha adecuadamente.

CONCLUSIÓN
Estos 4 ejemplos son algunas de las revisiones que deberían hacerse en el sistema estadístico de manera que dieran una imagen más fiel y realista de la situación, no solo estrictamente económica, sino también social.

El sistema actual solo refleja la acumulación de capital (riqueza) que se produce en una economía, pero no trata para nada el reparto de este capital. Estas nuevas o reformadas medidas incentivarían nuevos objetivos (socialmente deseables), como la mejora del reparto de la riqueza y la progresiva erradicación de la pobreza.

Claro que, para implantar estas estadísticas haría falta voluntad política, ya que pone el foco sobre factores políticamente muy incómodos y difícilmente manipulables.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Desiertos de Cemento


España vivió en los últimos 15 años una espectacular burbuja inmobiliaria. La especulación en el mercado inmobiliario tuvo el efecto de disparar los precios haciendo que creciera la especulación y la construcción y disminuyera la demanda real de vivienda por la imposibilidad de acceder a esta.

La consecuencia de todo esto fue la aparición de multitud de pisos vacíos, primero en los núcleos urbanos y posteriormente, con el desarrollo de nuevos proyectos urbanísticos, en la periferia.

Poco a poco aparecieron los llamados barrios fantasma donde la mayoría de las viviendas estaban vacías. Con la crisis económica este fenómeno de los desiertos de cemento se ha agudizado. Al no venderse las casas por haberse hundido la demanda, ni especuladores inmobiliarios ni promotores-constructores pueden vender sus enormes stocks de viviendas

Resulta ciertamente inmoral que habiendo enormes necesidades de vivienda entre la población, haya tantos y tantos pisos vacíos. Y no solo eso, sino que encima están concentrados como un museo de la memoria en honor a la burbuja inmobiliaria.

No hay que olvidar tampoco las tremendas consecuencias medioambientales que esto ha causado. Que los precios no pararan de crecer provocaba que a los ayuntamientos les resultara más económico edificar vivienda que poner zonas verdes. Y aunque algunas veces se hiciera de forma legal, resulta intolerable que no se planificaran más espacios verdes y de ocio. Ahora la mayoria de las ciudades españolas resultan asfixiantes para el ciudadano medio que tienen que aguantar concentraciones de población, trafico y humos cuyas consecuencias en la salud superan con creces los beneficios supuestamente sociales de edificar vivienda.

Aún con todo, no hay que olvidar que en muchos de estos barrios viven personas, aunque sean pocas, que encuentran enormes dificultades para desarrollar su vida cotidiana por la falta de todo tipo de servicios públicos y suministros. Problemas como la falta de iluminación, de transportes al centro, de ausencia de todo tipo de tiendas, etc… son algunos de los que tienen que afrontar estos solitarios vecinos.

¿Pero que hacer con estos desiertos de cemento?

La existencia de estos barrios plantea un problema muy complejo y difícilmente solucionable. En primer lugar habría que plantearse si verdaderamente merece la pena la existencia de estos barrios o sería mejor suprimirlos y realojar a la escasa población existente.

En el caso de eliminarlos se podrían sustituir por zonas verdes en una especie de resarcimiento a la naturaleza por el daño causado. El problema sería como llevarlo a cabo. Por el método forzoso plantearía terribles problemas legales que podrían colisionar con el derecho de la propiedad privada. Por el método voluntarista podría demorarse eternamente el total desalojo. Evidentemente habría que resarcir económicamente a las victimas pero ¿que pasaría si algún vecino se negara en redondo a marcharse? ¿Se podría recurrir a la nacionalización de estas?

En el caso de permitir la existencia de estos barrios habría que solucionar tanto el problema de los pisos vacíos, como el de las viviendas sin terminar, así como también el de los suministros básicos. Todo esto requiere fuertes inversiones económicas que no todos los ayuntamientos pueden costear.

Conseguir acabar con los pisos vacíos es quizás el problema más difícil de solucionar en una economía de mercado. Habría que buscar métodos de intervención directa o de incentivación indirecta para que estos pisos acabaran en manos de quien realmente los necesita. Ahí podrían entrar toda la saca de soluciones que hemos planteado en este blog.

Los pisos inacabados plantean también problemas en el sentido de que se encuentran en cierto limbo legal. Son terrenos de propiedad privada que por quiebra de un constructor se encuentran en un concurso de acreedores. Si bien el ayuntamiento no puede intervenir directamente puede tratar de resarcir económicamente a los acreedores y hacerse con los terrenos para poder acabar con estas viviendas.

El tema de los suministros debería solucionarse de forma pareja al tema de las casas vacías. A medida que estas casas fueran ocupadas tendría más sentido económico la finalización de las obras ya que el coste por ciudadano sería cada vez menor.

Por último hay que resaltar que este problema es una consecuencia del modelo de desarrollo urbanístico especulativo elegido. Por tanto tendría sentido evitar que en el futuro estas situaciones se repitieran ya que suponen una autentica inmoralidad y un desperdicio económico intolerable.

lunes, 15 de diciembre de 2008

viernes, 12 de diciembre de 2008

La pobreza "inevitable"


La pobreza es el mal más extendido en el mundo y que afecta simultáneamente a más personas en la Tierra. Dos tercios de la población mundial sufren algún tipo de carencia y un tercio sufre extrema pobreza.

La pobreza ni siquiera se limita a las áreas tradicionalmente conocidas del “Tercer Mundo”, sino que está presente incluso en los países más ricos. El país más rico de la Tierra cuenta con índice de pobreza muy notable afectando a 1 de cada 5 estadounidenses en su versión más extrema.

Pero la pobreza entendida como la privación de las necesidades más básicas del ser humano no siempre ha existido. Sin embargo mucha gente se resigna a que este es un mal inevitable, incorregible, que siempre ha existido y siempre existirá.

Bajo esta afirmación se esconde quizá un mal aún mayor que la propia pobreza: el conformismo social. Una especie de complicidad consentida que permite que nosotros podamos vivir relativamente mejor que otros.

La pobreza no es inevitable y es perfectamente solucionable. El mantra repetido hasta la saciedad de: “siempre ha habido y siempre habrá” es absolutamente falso. De partida porque no siempre ha habido pobreza.

Es una idea ampliamente extendida que antiguamente la gente era más pobre. Falso. Antes éramos más atrasados tecnológicamente, pero tecnología no es sinónimo de mayor riqueza.

La gente no es menos pobre por poder disponer de ciertas tecnologías. La pobreza aparece en el momento en el que hay determinadas carencias. Carencias básicas tales como la nutrición o el alojamiento. En otras palabras, no se es menos pobre por poseer un reproductor mp3. Se es menos pobre cuando se puede comer de forma suficiente y se tiene un alojamiento digno.

La pobreza no es un fenómeno prehistórico. Es un fenómeno inherente al propio capitalismo. Sistema que da a unos lo que a otros quita. La clave está en las diferencias generadas.

Las sociedades precapitalistas tenían privaciones, naturalmente, pero no eran pobres al menos relativamente ya que por lo general estas sociedades auto-consumían aquello que producían y los beneficios generados (entendidos como excedentes) se repartían o se almacenaban para tiempos peores.

La pobreza se generó en el momento en que aparecieron los instrumentos del capitalismo y a medida que este se fue desarrollando, así lo hizo la pobreza.

Y que siempre habrá, eso es algo por determinar. No podemos aceptar la existencia de algo porque sí. No podemos creer en los imposibles y aunque los hubiera, no habría que resignarse. El progreso de la humanidad se ha basado en afrontar imposibles.

Con la pobreza ocurre igual. No podemos aceptarla porque creamos que es irresoluble. Ello lleva a la inacción, a no afrontar el problema y por tanto no buscar una solución. Aunque verdaderamente fuera imposible de erradicar no por ello podemos dejar de buscar medidas paliativas que reduzcan la miseria de los seres humanos. No hablamos de una cuestión económica, hablamos de una cuestión moral trascendente.

Cuesta creer que a la luz de los datos haya gente que se resigne. Quizás es esa eterna esperanza del pobre de llegar algún día a ver los lujos del rico. Esa manía de mirar hacia arriba en vez de hacia abajo que invisibiliza estos problemas. Pero es algo conocido que el sistema económico capitalista, en su versión más pura, aquella en el que el Estado no tiene ningún papel, tiende a concentrar la riqueza en una inercia irrefrenable. Quien más tiene, más puede acumular.

Y tampoco es cierta esa creencia de que este otorga igualdad de oportunidades. Aquello de que el más apto sobrevive y el más inepto cae. La mano invisible de la especulación solo ayuda al que sabe acumular, pero no al que más trabaja.

Para poder tener las mismas oportunidades hay que partir de la misma base. Y por desgracia muchos están estigmatizados desde que nacen. Un niño africano tiene escasas probabilidades de sobrevivir al primer año de vida, pero prácticamente ninguna de llegar a ser tan rico como Bill Gates.

Los recursos del planeta son suficientes todavía para poder dar una vida digna a todos sus habitantes. Incluso con una población el doble de la actual seguiría habiendo recursos suficientes.

Es cuestión de voluntad, voluntad política pero también ciudadana. No podemos aceptar sin más que haya gente que no pueda disfrutar de una vida decente, ya sea aquí o en el tercer mundo. Hay que combatirla

Y para hacerlo hay que empezar el mal nº 1 del sistema economico, la especulación y sus consecuencias. No puede ser que los bienes más necesarios estén bajo el capricho del mercado, de los deseos de unos pocos.

Combatir la especulación implica sacar del mercado aquellos bienes que son necesarios para todos, aquellos que todo ser humano necesita para vivir de forma decente. Vivienda, alimentación, vestido, calzado, sanidad o educación, medio ambiente limpio,… son algunas de las cosas que todo ser humano necesita para poder aspirar a esa teórica igualdad de oportunidades que el mercado no brinda.

Dar estos bienes supone garantizar no solo la vida misma sino la supervivencia del sistema y de la Tierra. Sin ellos el sistema colapsará una y otra vez fruto de las crisis especulativas capitalistas y sus efectos redistributivos globales.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

30 años de incumplimientos

Este sábado nuestra querida Constitución cumplió 30 años. Este logro, porque sin duda supuso un progreso notable respecto a la anterior etapa, hizo posible la consolidación de la democracia.

En este texto se recogen en su mayoría deseos y aspiraciones de la sociedad española. Es innegable que su existencia ha ayudado al progreso de esta, sigue estando llena de aspiraciones más que de logros o conquistas sociales.

Y es que quien se haya molestado alguna vez en echar una ojeada a esta (es triste decirlo pero la gran mayoría ni siquiera lo ha hecho) habrá comprobado que una gran retahíla de artículos, son flagrantemente incumplidos de forma sistemática.

El terrorismo que impide el propio respeto a la vida y las libertades de los vascos. La igualdad real entre españoles, que con el estado autonómico es cada vez más una utopía o que España se defina como un Estado Social cuando los recortes de derechos sociales se hacen “presupuestariamente” cada vez más patentes.

Y es que es triste comprobar como algunos políticos ya lanzan propuestas de reforma cuando en 30 años han convertido a esta Constitución en un librito de utopías irrealizables.

Es lamentable ver como realzan o apelan tanto al Consenso constitucional, cuando hace un par de años poco menos que se llamaban traidores los unos a los otros. ¿Acaso creen que los ciudadanos no tienen memoria?

De chiste también es que hablen de la independencia de poderes cuando el pastel de la justicia se la reparten siempre los mismos partidos. Y sin embargo a estos les importa poco que ésta funcione de pena. ¿Cómo van a defender la Justicia nuestros propios derechos Constitucionales si cada vez tiene menos recursos para ello?

Y para que hablar de la Educación, la Sanidad, las fuerzas de seguridad, que bastante milagroso es que todavía funciones con tanta bajada de impuestos.

Impuestos que ni siquiera todos los españoles pagan por igual. Es curioso como la constitución si funciona para preservar los derechos históricos de los territorios y es incapaz de funcionar para preservar los de los ciudadanos. ¿Como sino se explican cosas como el Cupo Vasco y la aportación Navarra que no son más que bonitos nombres para decir que estos pagan menos impuestos que la mayoría?

¿Es esta forma de defender la igualdad?

Y para que hablar del chistoso artículo 47 del que tanto nos hemos quejado hasta el hartazgo en este blog. La vivienda puede que sea un derecho, pero del que disfrutan los privilegiados. Un lujo protegido para unos pocos. Y cada vez más y más inaccesible.

Pero en vez de afrontar los problemas del presente preferimos mirar al futuro y plantear reformas o mirar al pasado y resucitar el tan traído y machacado debate de las 2 Españas.

¿Cómo va a progresar una sociedad que continuamente resucita fantasmas del pasado? ¿Por qué continuamente tenemos que sacar conflictos o resucitar muertos? Es cansino ver como somos el único país de Europa que cada vez que habla del pasado habla con rencor. De cuantos muertos causó el otro bando. Como si la guerra no hubiera acabado todavía

Progresar implica buscar aquello donde hemos fallado y tratar de corregirlo. Ni más ni menos. Y para ello no hace falta poner el foco en el pasado o en el futuro. Es bueno conocer el pasado porque nos permite aprender de él, pero es absurdo tratar de revivirlo porque pasado es. Y el futuro todavía no ha llegado ¿por que plantear cosas en él? Si hay cosas que están mal, arréglenlas ya, no esperen.

Antes de plantear reformas (que me parece estupendo) ¿por qué no intentan hacer que funcione la que tenemos? El problema no es el contenido.

Es como hablar de aumentar las ayudas al desarrollo del 0,7% al 1% del PIB. Precioso, maravilloso, pero a la vez absurdo si ni siquiera damos la mitad en verdad. Bonitos objetivos pero la realidad se impone. Y en la Constitución pasa lo mismo.

¿De que sirve tener una mejor si la que tenemos no acaba de funcionar?

sábado, 6 de diciembre de 2008

Los todopoderosos Bancos Centrales

Si algo hay en lo que pueden coincidir los economistas es en el hecho de que los Bancos Centrales son los organismos más poderosos que existen. Estos no solo emiten dinero sino que también deciden cuanto debe circular y a que precio venderlo a los bancos comerciales.

Y de la buena o mala gestión del Banco Central dependen consumidores, productores, inversores, especuladores e incluso de los Gobiernos y sus politicas.

Los bancos centrales, que surgieron como banca del gobernante o banca publica, se hicieron pronto con el monopolio de la emision de billetes y monedas. Pero aún con el monopolio de la emision, el Banco Central estaba supeditado a los designios del Gobierno que no dudaba en sacar tajada cuando le convenía. Tal es así que cuando este se endeudaba demasiado, este pedía al banco central financiación. Es lo que se denomina monetización de la deuda y no es otra cosa que cubrir con emisión de más moneda las deudas de un país. La consecuencia de esto, al no ir acompañado de un crecimiento paralelo de la produccion, es la de generar inflación.

Para evitar este recurso, se recurrió a la independencia institucional del Banco Central respecto al gobierno y se le dota de unos instrumentos y unos objetivos autónomos. Asi se evita que los Gobiernos recurran a los Bancos Centrales para financiar sus déficits y estos pueden establecer objetivos fiables de inflacion y crecimiento más reales.

Pero por desgracia los bancos centrales, a pesar de contar con poderosos instrumentos de control y vigilancia todavía son incapaces de evitar las crisis economicas.

¿A que se debe esta aparente falta de eficacia?

Analicemos las crisis economicas capitalistas en términos de especulación. La mayoría de las crisis recientes y en especial esta última han surgido por los efectos destructivos de burbujas especulativas. Provocando como sabemos el desajuste entre oferta y demanda reales y distorsionando las señales de precios con nefastos efectos redistributivos.

Que los Bancos Centrales no sean capaces de visualizar esta especulacion ni de frenarla es sintomatico de un fallo en la cadena de transmision de informacion que tiene su origen en los datos estadísticos.

Los gobernadores trabajan con datos recopilados tales como inflacion, crecimiento economico y masa monetaria que no acaban de reflejar adecuadamente la existencia de burbujas especulativas.

Asi por ejemplo es facilmente constatable el hecho de que los datos de inflacion no recogen datos de precios de “activos”. Son, como su nombre dice, indicadores de precios al consumo.

Sin embargo todos conocemos los nefastos efectos de las inflaciones de activos provocadas por la especulacion. Sin salir de "casa" hemos vivido una hiperinflacion de activos en España. La burbuja inmobiliaria española, que triplico los precios de la vivienda en 10 años ha tenido efectos tan nefastos como los hubiera tenido una hiperinflacion de precios al consumo.

Sin embargo ni el Banco de España, ni su sucesor, el Banco Central Europeo, fueron capaces de detectar ni controlar esta burbuja en su momento. Más aún, la fomentaron con su politica de tipos de interés bajos y decrecientes.

Asi pues es necesario, si queremos que estas crisis no se vuelvan a repetir, que los bancos centrales incorporen entre sus objetivos el control de los precios de activos tales como la vivienda o que estos se incorporen a los índices de precios al consumo debidamente ponderados.

Y es que no lo olvidemos, la Vivienda además de ser un activo para algunos (un bien para especular) también es un bien de primera necesidad y por tanto un bien de consumo necesario.

De ahí la necesidad de que los Bancos Centrales y gobiernos controles los precios de estos.

martes, 2 de diciembre de 2008

Visión cortoplacista

Uno de los mayores defectos de los políticos, o más bien del sistema, es la visión cortoplacista que tiene. Esto es, el objetivo de estos no es tanto “el bienestar del país” como lograr ser reelegidos.

Por ello no extraña que a la hora de usar recetas para superar las dificultades las apliquen con vistas a dar resultados inmediatos para poder mantenerse en el poder.

Esta circunstancia se está dando ahora y en concreto con la crisis economica. Da la sensación de que las soluciones aplicadas buscan que el país se reactive para que vuelvan las buenas cifras de hace poco, cuando estas eran artificiales y fruto de una burbuja.

Crecer a un ritmo como el del pasado solo es posible de dos formas: con una burbuja o con un buen sustento económico.

Para activar una burbuja es fácil: solo hay que dejar campar a sus anchas a la especulación. Da igual como, tanto la no intervención como la mala intervencion pueden provocar la formacion de una.

Pero el riesgo de estas es el sacrificio que se hace en términos de desarrollo futuro. Retraer recursos de la inversión (en el sentido estricto del término) para colocarlos en la especulación da resultados inmediatos pero destruye los cimientos del desarrollo. Y crecimiento sin desarrollo está destinado al fracaso.

No hay inversión que de resultado inmediato y por lo general estos resultados están en funcion de la complejidad de la inversión. Invertir en el desarrollo de un país es algo tan complejo que no se puede pensar que en 4 años se puede lograr el “desarrollo economico”. Para ello hay que saber invertir.

E inversiones no es solo levantar y tapar zanjas o construir por construir. Como política anticíclica, como arma para luchar contra las crisis es útil. Pero más allá de ello hay que invertir en el futuro de un país y no esperar resultados inmediatos.

La educación es la mejor inversión que se puede realizar. Sin ser la única que se debe hacer, tener una mano de obra bien formada garantiza el porvenir. Y en España no se ha sabido invertir.

17 sistemas educativos, cada cual más obsoleto u absurdo, escasa formación práctica del profesorado, demasiados alumnos por clase, becas insuficientes,… son algunos de los problemas que aqueja nuestro sistema educativo. Y para colmo tienen que venir de fuera a sacarnos las vergüenzas con cada informe, cada cual peor.

La educacion es el problema más grave que presenta España y que arrastra desde la época franquista. Ningun gobierno de derechas o de izquierdas ha sabido rematar la reforma de la educacion. Ha habido docenas de intentos pero las continuas reformas contrareformas y antireformas han vuelto loco al alumnado y elevado año a año el fracaso escolar.

Utilizar la Educacion como arma política con discusiones tipo “Educacion para la Ciudadania” no van a la raiz del problema. Y es el hecho de que cada vez se invierte menos en educacion. Este año sin ir más lejos es una de las partidas recortadas. Y no valen excusas como el descenso demográfico. España se enfrenta a un problema de futuro muy grave. Se están formando generaciones enteras de niños “maleducados”.

¿Como va a desarrollarse un país donde un tercio de la mano de obra potencial no es capaz de pasar de la secundaria? Pero como los niños no votan. Da más votos subir las pensiones.

Es triste que se de dinero para cubrir los agujeros de los bancos, de los ayuntamientos, taparlos en las calles,… pero no para rellenar las huecas mentes de la generacion siguiente.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Excusas recaudatorias


No se si habrán sido víctimas de la nueva campaña recaudatoria de los ayuntamientos para hacer frente a la crisis economica, pero si lo son, reciban mi mas sincero pésame. La nueva campaña no es un nuevo impuesto, ni una tasa, ni siquiera una contribución solidaria a los ayuntamientos. Esta nueva campaña ni más ni menos que en poner más multas.

La razón de este ensañamiento recaudatorio no tiene más motivo que compensar la fortísima caída de ingresos que estos están experimentando desde que la “burbuja inmobiliaria” terminó.

Los ingresos de los ayuntamientos se sustentan en su mayor parte del desarrollo urbanístico de las ciudades. Si este se para, es lógico que los ingresos mengüen.

Dado que la capacidad impositiva de estos es limitada, son muy sensibles a los cambios del ciclo economico. Por ello no es de extrañar la nueva dotacion presupuestaria que el gobierno central ha otorgado a estos.

No sé si ustedes conocerán como funciona el tema de las multas pero sino se lo explico de forma muy simple. Los ayuntamientos siempre fijan una estimación de los ingresos que van a obtener de cada una de las partidas (incluida esta). Cuando se fija la partida de ingresos a través de sanciones, se establece un cupo que todos los agentes deben cumplir.

De manera que un determinado agente local puede tener la obligación de recaudar 15.000 euros al mes en multas un determinado año. Se hace un cálculo y se estima que cada día debe obtener 500 euros para cumplir ese cupo. Si el ayuntamiento eleva el cupo, el numero de multas debe aumentar y también el celo de la policía en el cumplimiento de la ley.

Es decir, la recaudación no va en función de la capacidad de cumplir las leyes de los ciudadanos sino al revés. Son los propios ayuntamientos los que penalizan más o menos en función del interés que tengan en recaudar más o menos. Por tanto no hay más que un afán recaudatorio.

Y es que en este país es más impopular subir los impuestos (aunque solo afecte a los que más tienen) que poner más multas. O más bien es que es más visible, porque dudo mucho que a nadie le guste que le “claven” una multa.

Por fortuna parece que al gobierno le ha entrado cierta vena solidaria y ha decidido “donar 8.000 millones a los ayuntamientos” para tapar sus agujeros economicos. Bueno técnicamente está destinado a abrir más zanjas para generar empleo pero personalmente dudo mucho que se emplee en ello.

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