Desde hace mucho nunca he entendido muy bien el recelo del reino unido a integrarse más a fondo en la union europea. Al menos no lo entendía hasta hace poco. Porque de un tiempo a esta parte empiezo a envidiar la independencia soberana de los britanicos que les ha permitido mantenerse al margen del euro y de su subsiguiente crisis.
Ahora España, atrapada en una espiral de crisis y endeudamiento ha perdido totalmente su soberanía político-economica. Ni los propios españoles pueden controlar a sus políticos ni estos tienen las manos libres para hacer lo que quieran. Ahora mismo y de forma velada gobierna la Troika y sus política. Troika que hay que recordar, no fue elegida democráticamente. Ningun ciudadano puso directa o indirectamente a esos para decidieran sobre que recortar y que impuestos subir.
Pero el gobierno de Rajoy (y me da la sensacion que pasaría lo mismo si gobernara Rubalcaba) no tiene las, si me permiten la expresion, suficientes pelotas para plantar clara y negarse a llevar esas políticas.




