miércoles, 17 de octubre de 2007

Tengo una pregunta para usted revitaliza la democracia

Para variar, y espero que me disculpen por ello, voy a desviarme un poco del tema central del blog. Y es que se me hace necesario recalcar que los grandes problemas que tiene España (tales como el paro, la vivienda, la corrupción, etc...) no se resuelven y se enquistan por la ausencia de una "Democracia real" en la que quepan todas las ideas por igual.

Estamos en una "Pseudo Democracia Capitalista" y remarco lo de capitalista porque, por desgracia, las ideas se venden mejor con dinero.

Y es que, no lo olvidemos, los humanos tendemos a simplificar las cosas para hacerlas más comprensibles. Y cuando nos venden ideas, solemos posicionarnos a favor o en contra. Es en ello donde reside una tendencia innata de esta democracia y es el de simplificarlo todo en 2 tendencias ideológicas: izquierdas y derechas; y una dinámica prácticamente irreversible hacia el bipartidismo.

¿Que tiene que ver todo esto con el título del post? Pues sencillamente que todo aquello que se aleje de esa dinámica revitaliza la democracia.

En una democracia auténtica que se precie, todas las ideas deberían de tener cabida y valer lo mismo. Y es que ideas hay tantas como personas aunque por desgracia muchas veces no nos acordemos de ello.

El capitalismo democrático tiende a destruir esa pluralidad de ideas con el arma más poderosa que ha creado al abrigo de este sistema: el dinero. El dinero compra ideas y fabrica nuevas. Para ello, solo hay que coger un periódico o hacer zapping por la televisión. Los medios de comunicación se han convertido en panfletos al servicio de los partidos. Leas el periódico que leas o veas el canal que veas, te encontrarás siempre un panfleto politizado. Ya sea en pro de una u otra idea o simplemente para que nos olvidemos de todas, los medios, como armas políticas sirven a los intereses de los partidos a los que son afines.

Dada la capacidad de simplificación inherente del ser humano, los medios aprovechan para empaquetarnos esas ideas para que las asimilemos. En nuestras manos queda entonces decidir si las aceptamos o no, si son buenas o malas, si son en definitiva A o B. No dejan hueco para el posicionamiento intermedio o el no posicionamiento, es decir, no cabe elegir C o no elegir.

Ahí está el peligro de la democracia capitalista. En que no hay terreno para la pluralidad. Todo acaba tendiendo por desgracia hacia la simplificación ideológica de esa linea imaginaria de izquierdas y derechas.

Solo cabe entonces posicionarse a un lado u otro. Se es de izquierdas o de derechas. Se puede ser más intensamente de izquierdas o menos o mas intensamente de derechas o menos, pero independientemente de la intensidad, se es o de uno u otro lado.

Y al servirse de esta linea imaginaria en la que todos nos acabamos posicionando, la tendencia irrevocable es la bipolaridad o dicho en términos democráticos: el bipartidismo.

No existen más ejes y no hay pues más posibilidades, o estás a un lado u a otro y por tanto eliges a uno u otro en función de si está más cerca de tu posición ideológica simplístamente inculcada desde el poder mediático establecido.

Pero volviendo al tema que nos ocupa, ¿por que digo entonces que este programa revitaliza la democracia? Pues sencillamente porque acaba con ese simplismo ideológico prescrito desde el poder mediático.

El solo hecho de permitir a una persona hacer una pregunta a un político sin que medie manipulación mediática alguna, alimenta esa pluralidad o riqueza de ideas y destruye esa bipolaridad o simplismo inherente en los medios.

Aunque ciertamente ya influenciadas esas mentes ciudadanas (o mejor dicho, "mediatizadas"), estas ideas presentan un nuevo punto de vista al político. Es entonces cuando este no puede acudir al recetario ideológico tan fácilmente y prescribir una idea simplista.

Y ante todo, el espectador percibe que las cosas no son solo A o B, por mucho que estos se empeñen en encajonarlas. Hay ciudadanos que todavía preguntan por C y no solo A o B. Es entonces cuando se destruye ese simplismo tendencioso y aparece la incertidumbre de no saber elegir.

Y es que, como dijo un colega de profesión, A. Hirschman: "La riqueza de las ideas es la perdida gradual de la certeza"

Un saludo

3 comentarios:

  1. Sí, por supuesto que hace falta mucho más, pero ayuda. Lo ideal sería que se sentaran todos los dias ante los ciudadanos entre otras cosas.

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  2. Cuando dices

    "El solo hecho de permitir a una persona hacer una pregunta a un político sin que medie manipulación mediática alguna, alimenta esa pluralidad o riqueza de ideas y destruye esa bipolaridad o simplismo inherente en los medios."

    ¿No crees que el simple hecho de que las preguntas que se hacen estén preparadas de antemano también conlleva una cierta manipulación? Porque yo creo que sí

    Saludos

    ResponderEliminar
  3. Si, es cierto, se nota a veces que las preguntas son preparadas, pero esto resulta mas natural que un mitin político o un debate. Y pones a los políticos en un aprieto :D. A partir de ahora se aprenderán los precios del café, el billete de metro, y la barra de pan. Aunque claro, estas cosas ya las inventaron los americanos. En fin, nunca se sabe...

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