miércoles, 19 de noviembre de 2008

Liberar el comercio mundial: una solucion para la crisis

Viniendo de una persona como yo que a menudo reclama la intervencion del Estado para luchar contra las crisis puede sonar contradiccion la siguiente oda al liberalismo comercial. Pero si me dejan, trataré de explicarme en el siguiente artículo.

Una de las cosas que más sorprende cuando se analiza el comercio mundial es el hecho de que mientras se constanta una liberalizacion total de los mercados financieros no se observa esa misma “globalizacion” en los mercados de bienes y servicios (sector real). Y aunque no extrañe el hecho, la liberalizacion parcial de los mercados reales favorece y con mucho a los intereses de los países más ricos.

Resumidamente se puede percibir que:
• Los mercados de bienes manufacturados (allá donde tienen ventajas los paises ricos) están totalmente liberalizados
• Los mercados de bienes agrícolas (donde por costes salariales tendrían ventaja los paises pobres) domina el proteccionismo especialmente en la Union Europea y Estados Unidos.
Por ello cuando los productos agricolas producidos en Africa llegan a los mercados mundiales de alimentos se encuentran muchas veces que deben competir con los precios altamente subvencionados de los excedentes productivos de la UE y EE.UU. Esto hace que el precio que se paga al agricultor (ya sea aquí o en Somalia) sea tan bajo que si no tiene el apoyo del Estado se arruine.

Paradójicamente el elevado coste de subvencionar los productos agrícolas tiene consecuencias muy negativas sobre la competencia y los precios dentro del mercado europeo. Los consumidores debemos pagar un alto precio por los alimentos que producimos por nuestra propia cuenta. Algo altamente ineficiente teniendo en cuenta que los paises más pobres venden estas mercancías a precios mucho más bajos.

Por medio quedan los intermediarios (o especuladores) que aprovechan las enormes diferencias existentes para ganar enormes plusvalías en los mercados internacionales.

Durante los años 50 y 60 las rondas negociadoras del GATT (actualmente Organización Mundial del Comercio) consiguieron cuotas históricas de reducción del proteccionismo en multitud de productos (no agrícolas). Esto llevó a la mayor etapa de crecimiento economico de la historia con cuotas no conocidas antes por el hombre.

Una nueva liberalización se emprendió hace unos años con la ronda de Doha actualmente estancada por la falta de voluntad política por parte de los ricos de levantar sus barreras. Con la dicotomía presente esto no hace sino más que agravar la fuerte diferencia entre países ricos y pobres ya que mientras estos ultimos no puedan competir en aquello donde tienen ventaja relativa, nunca progresarán ni saldrán de su estancamiento economico.

Cierto es y hay que reconocerlo que la liberalizacion por si sola no garantiza la salida de la pobreza de millones de personas pero al menos genera un flujo de riqueza desde los paises ricos a los paises pobres. Algo muy necesario para el progreso futuro de estas naciones.

Evidentemente una liberalización traducida a términos microeconomicos provoca un flujo de renta desde las personas pobres de los paises ricos a las personas ricas de los paises pobres aumentando la desigualdad personal de renta. Pero es ahí donde los Estados deben entrar y crear una red de proteccion social que permita que esas personas no caigan en la miseria.

Aunque la liberalizacion puede ser entendida como la desaparicion total de la agricultura en los paises ricos, esto no tiene necesariamente que ser así. Los paises más ricos deben aprender a competir en calidad en vez de en precios. No podemos pretender vender un tomate a menor precio que un marroquí pero podemos cultivar uno, que cualitativamente hablando, sea mejor.

Así simultaneamente nos veremos beneficiados productores y consumidores. Productores porque pueden encontrar otro nicho de mercado y consumidores porque pueden elegir entre precio y calidad e incluso disfrutar de ambos simultaneamente.

Si no lo hacemos así, las desigualdades entre paises persistirán y la pobreza se enquistará. Proporcionar un mercado donde pueden vender sus productos enriquece a estas naciones que a la larga acabarán demandando más y más productos de los paises ricos. Esta riqueza compartida puede desembocar en la generacion de nueva riqueza y llevar, en un contexto como el actual, a una recuperacion economica mundial.

Lo que no podemos pretender que por defender nuestros propios intereses condenemos a la miseria indefinida a la inmensa mayoría de la humanidad. Defender el librecomercio no supone renunciar a la intervencion para corregir las desigualdades. Pero es necesario un comercio libre y justo para que estos paises tengan algun día posibilidad de salir de la pobreza.

En resumidas cuentas el librecomercio es condicion necesaria aunque no suficiente para sacar de la miseria al tercer mundo.

4 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo en que un libre comercio REAL favorecería al Tercer Mundo. Lo que nos venden como libre comercio no lo es, pues no sólo la agricultura está subvencionada, también la ganadería, la tecnología...

    También coincido en que con eso sólo no hacemos nada. La pobreza de la mayoría de las naciones no podrá acabar hasta que dejemos de explotarlas tal y como hacíamos en la época colonial, exprimiendo los recursos como si allí no vivieran personas.

    Es un problema muy complejo, pero ante todo hay que acabar con el depredador mundial número uno: el capitalismo. Y con esto no defiendo el marxismo, sino una forma nueva de economía participativa en la que el dinero deje de ser la única variable a tener en cuenta.

    Soy utópico, lo sé. Pero así duermo mejor por las noches.

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  2. Por cierto, que esto ayudaría a superar la crisis sólo en los países explotados, no creo que tuviera un efecto positivo sobre Occidente. Lo digo por lo de plantearlo como solución a la crisis.

    Y un apunte: la especulación debería estar completamente prohibida, penada con cárcel en el caso de bienes de primera necesidad como son los alimentos.

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  3. Yo no lo veo tan útopico en el fondo. Yo creo que el capitalismo, como el marxismo en su momento son estadíos pasajeros a nuevos sistemas economicos futuros.

    El capitalismo como tal supone un avance respecto al anterior sistema (el servilismo del antiguo régimen) pero no es un sistema definitivo. Incluso dentro del propio sistema se dan cambios que nosotros no percibimos.

    Respecto a lo que dices de que no tendría un efecto positivo yo pienso que sí. Pongamos que conseguimos sacar a Africa de la pobreza y la llevas a un estado similar al de la UE. Como tal entonces estás generando un mercado nuevo con 700 millones de potenciales consumidores que necesitan casas, coches, ordenadores, microondas, etc...

    Tanto los africanos que produzcan pueden vendernos a nosotros como nosotros a ellos. Es un agrandamiento del mercado.

    Respecto a la especulacion me encantaría que la prohibieran pero piensa que es complicado. Piensa que para ello tienes que definirla bien y diferenciarla de la inversion. En la bolsa por ejemplo es muy dificil distinguirla.

    Un saludo

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  4. Digo que superar el capitalismo es utópico (en el sentido de muy difícil, no imposible) porque para ello va a hacer falta una revolución. La élite no va a dejar escapar su poder voluntariamente.

    Pero las masas están completamente aletargadas. No veo ímpetu para llevar a cabo un cambio social, ni siquiera mediante la subversión pacífica.

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