sábado, 6 de junio de 2009

La Rebelión de Nika (2/2)

A principios de enero del año 532 el control de la situación se había escapado de las manos del gobierno, llegando los tribunales de justicia a estar controlados por estas facciones. La chispa que prendió la rebelión se produjo cuando, durante la celebración de unos juegos en el hipódromo, un orador de los verdes (una de las dos aficiones mayoritarias) se dirigió personalmente al emperador, quejándose de unos asesinatos de personas afiliadas a los verdes que no habían sido castigados porque los tribunales competentes estaban en manos de los azules. Al ignorar Justiniano (azul confeso) las súplicas del orador, éste salió del Hipódromo con su bando, boicoteando las carreras. Los azules siguieron a los verdes hasta las puertas del Hipódromo, y estalló en ese momento una batalla campal.


Ante esto, el gobierno eligió una demostración de fuerza para volver a recuperar el control de la situación. Los guardias apaciguaron el tumulto de una forma violenta y arrestaron a los líderes, tanto azules como verdes, ahorcándolos después de un juicio sumarísimo. No obstante, dos de estos líderes (uno azul y otro verde) consiguieron sobrevivir al ahorcamiento y llegaron hasta un hospital de la iglesia, dónde solicitaron el derecho a asilo sagrado. La guardia, manteniendo su posición de fuerza e intransigencia, e ignorando el derecho a inviolabilidad de la iglesia, entró en el hospital, detuvo a los dirigentes y los encarcelaron en la cárcel estatal, muy cerca del Palacio Imperial. Esta absoluta falta de tacto consiguió algo impensable: Que los azules y los verdes (enemigos irreconciliables) unieran fuerzas y presentaran un frente cohesionado contra el gobierno imperial. Los gritos de la gente que señalaban la facción a la que pertenecían ("azules" o "verdes") fueron sustituidos por otro común ("Nika", victoria). La insurreción era ya inevitable.

Los diversos intentos de Justiniano de recuperar el orden (apaciguamiento mediante la iglesia, toque de queda, ley marcial) fueron fracasando uno tras otro, y a mediados de enero el único territorio que controlaba el emperador dentro de la ciudad se limitaba al Palacio Imperial y a sus alrededores más inmediatos. Los insubordinados tomaron los arsenales del ejército, abasteciéndose de armas de guerra, y bastantes guardias que eran favorables a la causa de los revoltosos decidieron no actuar en contra de ellos. Numerosos edificios oficiales (como termas, iglesias y la primera Basílica de Santa Sofía) fueron quemados y derribados, y la gente que no tenía nada que ver con esta rebelión huyó en masa hacia los muelles para pasar el Estrecho del Bósforo y entrar en la parte asiática del Imperio. Además, el senado de Constantinopla, presionado por las facciones, acababa de coronar a Hipacio, sobrino del emperador Anastasio, como nuevo emperador, y el mismo Justiniano estuvo a punto de tomar un barco y huir a la región de Macedonia. Sólo la firmeza de Teodora, emperatriz y mujer de Justiniano, impidiéndo que éste huyera, y la acción de tropas de élite del ejército encabezadas por los generales Belisario y Mundo logró salvar la situación y devolver el orden y la paz a Constantinopla. El resultado fue una campaña militar sistemática que concluyó en una matanza de 30000 a 40000 personas, destruyó instalaciones importantes (termas, hospitales y servicios de sanidad pública) y devolvió el poder a Justiniano a costa de un terrible precio.

Aunque el Imperio Bizantino se recuperó no mucho tiempo después (la Basílica de Santa Sofía fue reconstruida al cabo de cinco años), el ejemplo de la Rebelión de Nika demostró al gobierno que era imprescindible un control férreo y directo de las instituciones para mantener el orden establecido. Las carreras de caballos fueron suspendidas durante muchos años y las facciones disueltas, y aunque volvieron a aparecer, ya jamás alcanzarían el poder que alcanzaron antes de la revuelta.

Por Bobby

7 comentarios:

  1. ¿Pero quién ganó la carrera?

    ... pensamiento unidireccional.

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  2. Será en todo caso bidireccional y unidimensional ¿no?

    No me imagino a los votantes de izquierdas y derechas luchando juntos contra un enemigo común. La enemistad es a veces tan grande que rompe familias enteras. Realmente lo considero una estupidez pero de verdad que pasa.

    Es como en los deportes, la rivalidad hay que dejarla en la cancha, pero algunos lo llevan tan a los extremos que se obcecan y no son capaces de ver otra cosa.

    Triste, muy triste al igual que la historia. Bobby ¿Es este entonces el comienzo histórico del bipartidismo en cierto sentido? ¿no ocurrió nada parecido en la grecia clásica?

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  3. Abraham, la carrera la ganó el alcalde de Constantinopla sin cuádriga. Creo que aún sigue corriendo. Y sí, es un pensamiento unidireccional... Lo más lejos posible del peligro.

    Es uno de los ejemplos ejemplos más absurdos y claros de bipartidismo dañino. Es tan absurdo que me vino a la memoria, pero ahora mismo no estoy seguro de si éste es uno de los primeros síntomas de pensamiento unidimensional o hubo otros anteriormente... me inclino a pensar que sí. Garrulos siempre ha habido a lo largo de la historia.

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  4. Disculpa mi ignorancia Bobby, ¿qué son los "monofisitas"?
    No comprendo por qué iba el emperador mandar ejecutar a los líderes azules siendo el azul. 2ª cuestión: ¿qué pasaba con los negros y los blancos?

    Interesante artículo sobre la sociedad bizantina, personalmente me encanta la historia antigua y es muy poco lo que conozco del Imperio Bizantino (con decir que a Belisario lo conocí gracias al "Age of Empires" ya lo digo todo.

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  5. Gracias Bobby. Una cosa, ¿hay algún libro clásico que trate la historia de Belisario o del Imperio bizantino? Del Imperio Romano occidental hay mucha literatura de la época, pero dónde está el legado bibliográfico de los bizantinos?

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  6. Realmente del siglo V al VIII es la época más oscura de la historia de la humanidad. Seguro que la actividad literaria en Bizancio debió ser muy rica, y me llama la atención cómo a pesar de durar hasta el siglo XIV -¡qué pasada!- no tengamos referencias literarias de su cultura. También es cierto que en occidente simpre hemos vivido de espaldas a oriente sobre todo por la rialidad entre las Iglesias de Roma y Constantinopla.
    En fin, que tenemos todavía los anales de Tácito, la Farsalia de Lucano, las historias increíbles del genial Luciano, Flavio Josefo, Apiano, el gran Plutarco, etc, etc, etc, ...pero a partir del siglo V... ¡nada! A no ser literatura religiosa, claro.

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  7. Imagino que la destrucción de la Biblioteca de Alejandría tendría algo que ver en todo esto...

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