viernes, 24 de julio de 2009

Hay que ir más a la Luna

Una de las pocas cosas positivas que tuvo la guerra fría fue sin duda la carrera espacial. Hoy, unos 40 años y pocos días desde la llegada del hombre a la Luna, la carrera espacial está un tanto de capa caída.

Hoy se mandan muchos más satélites al espacio, se hacen muchas más investigaciones e incluso se está construyendo una estación espacial. Lo curioso del tema es que no hemos vuelto, en este tiempo, a volver a pisar la Luna.

Muchos dicen que esto se debe a que en verdad nunca fuimos (teorías conspiratorias), otros a que no hay nada interesante en la Luna, pero lo razonable parece pensar que la principal causa de que no se haya vuelto es una cuestión económica.

Mandar un hombre a la Luna era en los años 60 una cuestión de orgullo nacional, para los Estados Unidos, pero el coste de la misión fue tremendo. Por eso y por la falta de incentivo probablemente no se haya repetido.

Pero no fue un coste que cayera en saco roto. Las misiones espaciales han supuesto importantes inversiones cuyos resultados han beneficiado ampliamente a la humanidad. Muchos inventos de uso cotidiano hoy día no existirían si no se hubieran mandado hombres al espacio.

Sin embargo hoy se critica mucho los costes que supone el mandar misiones al espacio. Se llega a utilizar mucho el argumento de que mientras exista el hambre en la Tierra, no debería gastarse dinero en el espacio. El espacio se ha vuelto ampliamente impopular. Nadie aceptaría nunca mandar un hombre al espacio si ello supone mayores impuestos. De lo que nadie se acuerda es de los muchos beneficios y aplicaciones, incluso en el campo de la medicina, que ha tenido la carrera espacial.

El espacio no mata de hambre a la raza humana. Lo que la mata es la codicia y el egoísmo humano en forma de un sistema capaz de concentrar la riqueza de un millon de hombres en una persona y a la vez capaz de matar de hambre a millones. El espacio solo ha traído nuevos inventos y nuevas aplicaciones que, de haberse aplicado por igual a todos, hubieran erradicado muchos males de la humanidad.

Por eso creo firmemente en que deberíamos mandar más misiones y gente al espacio. El espacio puede ser el impulsor de un nuevo desarrollo para la humanidad. Si ir a la Luna ya fue complicado, mandar a Marte tiene que serlo en extremo. Y es precisamente ese tipo de retos imposibles los que hacen a la humanidad progresar.

Pero cuidado con extrapolar este tipo de argumentos a todas las facetas de la vida humana. No siempre el fin justifica los medios. Paradójicamente la guerra también ha servido en el progreso de la humanidad. Muchas invenciones también se deben a las guerras y todos conocemos sus nefastos resultados. E incluso el propio Nazismo hizo descubrimientos y nadie negará sus viles intenciones.

Las aventuras que emprendamos deben ser por este motivo nobles, pues si el camino para el progreso significa el sacrificio o exterminio sistemático de miles de hombres, entonces no merece la pena progresar.

9 comentarios:

  1. Suscribo todas y cada una de tus palabras. Gracias a la aventura espacial se han conseguido avances que de otra forma no se habrian producido, los pañales de los niños, los codigos de barras...pero como bien apuntas ¡cuidado!, las cosas buenas y malas las convertimos los humanos.

    Saludos.

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  2. Yo también estoy de acuerdo. Si hace 500 años a un lunático llamado Cristóbal Colón no le hubieran dado el control de tres naves la historia hubiera sido muy diferente.

    A veces hay que ponerse a investigar y a descubrir sólo por la necesidad de hacerlo. Eso sí, cuidando de que lo que se descubra no sea dañino, que ya tenemos bastante con lo que tenemos.

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  3. No estoy de acuerdo.

    Se pretende justificar las extravagancias del viaje espacial, la fórmula 1 y las regatas, porque la investigación en estas cosas ha dado origen a tecnologías con usos en otros campos.

    El único mérito es destinar grandes cantidades de recursos a la investigación, recursos que están disponibles gracias a la voluntad de ganar la carrera.

    Pero no nos confundamos. Si se invierte mucho en lograr un buen motor de combustión, se tendrán mejores motores de combustión, y eventualmente alguna tecnología que puedas utilizar para cocinar pizzas más rápido. Las inversiones de los fabricantes de pantallas han dado lugar a pantallas planas, de menor consumo, enrollables, táctiles, mayor contraste, más definición... ah, y también descubrieron el LED azul, y ahora tenemos bombillas LED blancas. Migajas.

    Tenemos varios campos en los que es urgente hacer fuertes inversiones: energías renovables, ingeniería civil, comunicaciones, gestión de residuos. Hacen falta importantes avances porque los necesitaremos para plantar cara al cambio climático, y debe haber inversión directa y significativa, no migajas procedentes de otras líneas de investigación más pueriles.

    La carrera espacial fue un poquito distinta porque el inversor fue el estado. Como era difícil justificar tanto gasto público, buscaban aplicaciones comerciales para sus descubrimientos a fin de amortizar un poco el enorme coste que supuso llegar a la luna y así acallar las críticas.

    ¿Aceptaría la sociedad española que el estado gastara un 20% del presupuesto en líneas de investigación, o hace falta algún objetivo excéntrico como llegar a la luna para que se acepte tal gasto?

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  4. tema complicado...

    efectivamente de forma colateral se han obtenido beneficios para la sociedad en general, sin embargo, el ser capaz de mandar a alguien a Marte o a la Luna no tiene sentido en sí mismo más que el afán de ser capaces de hacerlo.

    Que por otra parte me parece genial querer conocer y aumentar conocimientos y todo eso, pero también sería bueno que se inviertan los mismos esfuerzos y presupuestos en otros aspectos más cercanos a la vida diaria de forma directa.

    Por otro lado, está claro que no han vuelto a mandar a nadie a la Luna porque la primera vez que fueron se dieron cuenta de que allí faltaba algo muy importante: un Mc Donalds.

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  5. Bueno, yo soy uno de esos imbéciles que sospechan que en verdad nunca pisamos la luna. Soy esc+eptico por naturaleza, que le voy a hacer, pero reconoce, cuando menos, que es muy sospechoso que con la tecnología de los sesenta se pueda enviar una nave tripulada a la luna con su propio equipo de emisión de televisión (no usaban minicámaras precisamente), su vehículo lunar, sus aparejos lunares, trajes de 100 kilos, comida, agua, oxígeno, etc, etc... Y que en una especie de lavadora con motor de tostadora consigan despegar de la superficie lunar y regresar a la tierra (¡yyyejuuu!)¡y así hasta 4 o 5 veces!
    Y sin embargo se sueltan ahora con que con la tecnología actual de 2009 (40 años después) es casi imposible repetir la azaña ¡hummm...! aquí algo no encaja. No sé si han ido a la luna, pero unas imágenes borrosas en tv no me van a convencer de ello, yo no me atrevo a afirmarlo.

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  6. Recuerdo haber visto un reportaje, el día de los inocentes, que desmentía punto por punto lo del viaje a la Luna, utilizando la teoría de la conspiración. Luego al final del video salen diciendo que es una broma y riéndose y tal.

    Lo recuerdo porque yo fui de esos que vi el reportaje pero no vi el final, en su momento, y me lo creí punto por punto.

    A día de hoy reconozco que los argumentos utilizados por los "escépticos" son muy convincentes. Pero si en 40 años no se han producido desmentidos de ninguno de los que participo en el proyecto realmente me cuesta creer en la conspiración. Es tremendamente dificil mantener una mentira tan gorda tanto tiempo.

    Lo que si que no descarto, y ya tiro por el camino de Expediente X jejeje, es que realmente descubrieran algo y lo ocultaran. De manera que realmente si fueran a la Luna pero hicieran un montaje con las imágenes para ocultar determinados datos.

    Respecto a lo que dices Abraham, yo creo que los resultados de la carrera espacial transcienden del puro uso comercial. Hay multitud de inventos que fruto de esas misiones. Por supuesto que siempre habrá cosas más prioritarias, pero creo que hay recursos suficientes para cubrir esas y otras necesidades. Dejar la carrera espacial por esas cuestiones más prioritarias no me parece el mejor camino.

    En definitiva, no creo que deban aparcarse los descubrimientos científicos por una cuestion de prioridades económicas.

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  7. En realidad, seguimos explorando el espacio. Lo único es que ya no mandamos naves tripuladas, porque es muy costoso y es una putada para los pilotos (si acaso algún paseíto por la estación espacial).

    Los robots toman los datos igual de bien que los humanos, o mejor, son más eficientes, se quejan menos, y no hay que gastarse un dineral en hacerlos volver.
    Ahora incluso los españoles colaboramos en ese tipo de misiones con tecnología (ESA), en lugar de hacerlo poniendo el suelo para la NASA, que fue lo que hicimos en los 60.

    El último gran avance de la carrera espacial actual, fue darse cuenta de que no se pueden programar unas cosas en sistema internacional y otras en el sistema imperial británico porque luego las naves se pierden...

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  8. Manuel, en ese sentido tienes razón: Hay que reconocer que ahora mismo es dificilísimo lanzar una nave a la luna... Y es que lo que lanzaron los EEUU era poco más que un cascarón de nuez, y si llegamos a la Luna, no fue por la capacidad técnica, sino por la capacidad y valor de los pilotos ¿Por qué crees que se consiguió dar la vuelta al mundo en el siglo XVI con unas naves que básicamente eran un cascarón de nuez? Semejante hazaña me sigue sorprendiendo.

    A mí me parece que dirían que con el presupuesto que hay ahora sería imposible lanzar una nave a la Luna porque sería demasiado costoso para ellos (no estoy seguro, pero creo que el Programa Apolo costó aproximadamente la mitad de todo el presupuesto que tiene la NASA ahora mismo).

    Cambiando un poquito de tema, el problema de los robots, Abraham, es que siguen siendo muy problemáticos a la hora de tomar decisiones. Son extraordinariamente
    eficientes en el trabajo para el cual han sido programados, pero como tengas que depender de la inteligencia y la iniciativa de un robot para llevar a buen término una misión importante y compleja, vamos de culo.

    Y Tremen, ese documental lo ví hasta el final, y hay que reconocer que ha sido una broma llevada a cabo con tal seriedad que en su forma de realización es una auténtica obra de arte (soy un convencido de que llegamos a la Luna, y el documental me puso de muy mala leche, lo confieso), pero lo más divertido fue ver las "tomas falsas" con los créditos de final, en el cual se veían a los entrevistados fallando a la hora de recitar el guión que les habían hecho memorizar. Hay que jorobarse, las pequeñas joyitas que se encuentran por ahí...

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  9. Creo que tienes toda la razón. Recientemente estuve en Italia y amenudo tenía que escuchar tonterias del tipo, con todo este arte se acabaría el hambre en el mundo. Y es que hay que saber poner los puntos sobre la "ies" y es que un cuadro o una escultura de Miguel Ángel no va a solucionar el hambre en el mundo, pero si las políticas internacionales, las guerras absurdas . . .

    En fin... que paciencia. Muy buen post.

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