lunes, 20 de octubre de 2008

Una crisis de ricos

Esta crisis económica, siendo una de las más fuertes desde 1929 está siendo un tanto paradójica. Los países emergentes (los países en vías de desarrollo) y los subdesarrollados no están apenas notando la crisis.

Matizando hay que decir que los países más pobres no lo están notando porque dentro de su estado de pobreza, su situación apenas ha variado. Quizás lo más sorprendente no venga tanto de estos países sino de los emergentes, que lejos de notar las consecuencias están manteniendo tasas de desarrollo económico históricas. Brasil, India, China, México, etc.… no están notando apenas los problemas de los países desarrollados.

¿Por qué esta dicotomía? ¿Por qué solo lo sufren esta vez solo los ricos?

Llegados a este punto cabe aclarar que hablamos en términos de países y no de personas. Aunque parezca una evidencia, mucha gente no sabe que hay personas pobres en los países ricos y personas ricas en los países pobres. Aún menos gente entiende que un país rico pueda estar lleno de personas pobres.

Analizando, en el modelo económico seguido debemos buscar la clave de esta fuerte dicotomía. Esta crisis tiene su origen en el corazón del sistema capitalista especulativo: Estados Unidos. Es una crisis provocada por la especulación. En la medida en que los países más ricos del mundo orientaron su economía hacia un capitalismo más desregulado, más permisivo por tanto con la especulación, vieron crecer más sus economías en los últimos años.

Pero ese crecimiento lo cimentaron sobre una base inestable. Esa misma especulación que inflaba artificialmente la riqueza estaba empobreciendo a las clases medias de estos países. Por tanto a la vez que la riqueza global crecía, aumentaba la pobreza social. Había cada vez más pobres en los países ricos.

Simultáneamente se estaba dando una orientación hacia un modelo económico “equívoco”. Un modelo que orientaba el ahorro del sistema hacia la inversión especulativa y no hacia la productiva. Por tanto, a la vez que nos enriquecíamos en el presente, nos empobrecíamos cara al futuro. En otras palabras, era más fácil ganar dinero comprando y vendiendo productos ya fabricados que invirtiendo para producir cosas nuevas.

Sin embargo en los países en vías de desarrollo se ha dado otra orientación al modelo económico. Estos países, en la medida en que carecían de infraestructuras físicas y humanas debían invertir (y no especular) para poder proveer a la población de estos recursos. Es decir, la propia necesidad de proveer de servicios básicos a la población hacía que los países orientaran el ahorro que tenían en verdadera inversión productiva: construir carreteras, hospitales, oficinas, fábricas, educación, sanidad, etc… Ese modelo ha propiciado la aparición de una nueva clase media consumista que está permitiendo a estos países resistir la crisis.

Es por todo esto por lo que cuando ha llegado la crisis la hayan notado solo los países más poderosos. Porque estos países en su opulencia desarrollista, no miraron por el futuro del modelo productivo y se dedicaron a jugar con el dinero para acumular y acumular más capitales, sin que estos revertieran en modo alguno en el ciudadano medio.

Mientras tanto los países emergentes disfrutan de cuotas de bienestar nunca antes alcanzadas, fruto de la inversión que realizaron hace unos años y que en mayor o menor medida se están demostrando correctas. Están emergiendo nuevas clases medias en países tan dispares y con sistemas políticos tan distintos como China, Brasil, México,...

Debiéramos por una vez aprender de ellos y no tanto pretender darles lecciones de desarrollo como han venido haciendo organismos supranacionales como el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial. A la hora de la verdad han sido incapaces de liderar una reforma del sistema económico.

Ironías de la vida nuestros discípulos nos superan.

2 comentarios:

  1. Según parece, lo que ha pasado con las bolsas es que se ha esfumado un capital ficticio, producto de la especulación sobre un bien de dudoso valor.
    Esto me recuerda a una persona que, creyéndose rica, lleva un nivel de vida acorde a sus riquezas, se compra una mansión, un coche de lujo, etc. Un buen día llega el banco y le avisa de que está en números rojos, y que su nómina, aunque no está nada mal, no da para tanto lujo. Pero como además se ha endeudado, ahora tendrá que vivir peor, no sólo despojándose de lujos, sino incluso pasando carencias para poder devolver la deuda.
    Cosa que no habría ocurrido de haber mantenido los pies en el suelo.

    ¿Han merecido la pena esas tres décadas de vivir por encima de nuestras posibilidades? Ha habido desarrollos importantes: móviles y portátiles, linux fácil, bombillas LED, pantallas de plasma y LCD, motores más eficientes, el GPS... impulsados quizá por nuestro consumo desmedido. Pero también afrontamos el desastre de un cambio climático, de insuficiencia energética, carencias de agua potable, erosión de tierras fértiles, grandes vertidos tóxicos, gracias también a ese consumo desmedido.

    Yendo más despacio podremos ver los problemas venir, y así tendremos tiempo para reaccionar.

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  2. bobby, me parece que a lo que se refiere tremen es sólo que en los países ricos se va a sentir más la crisis que en los pobres, no que no se vaya a sentir en los pobres.
    Es decir, que lo que se ha esfumado era un capital ficticio que estaba en manos de las instituciones financieras del primer mundo, es aquí donde la gente estaba acostumbrada a tener salarios de 2000 euros (1500 + 500 del préstamo) que sólo valen 600 (ya no hay préstamo). Ahora cuando volvamos a tener lo que corresponde, nos faltará dinero para todo.
    Los países pobres también sufrirán, sobre todo los emergentes, porque se quedarán sin un mercado importante para sus exportaciones, pero no tanto como podamos pensar, porque ya tienen un mercado interno interesante. Es decir, que en comparación, es como si sus salarios de 350 euros se convirtieran en 300. Al menos, creo que a esto es a lo que se refiere tremen.

    Volviendo a un enfoque 'clasista', dentro de nuestras sociedades ricas, los que van a pasarlo peor serán precisamente las clases trabajadoras. Toda esta inversión especulativa ha dado sus frutos a los capitalistas. Antes de que se desregulara todo, imagina que el capital se repartía a medias entre la clase rica y el resto (no exactamente, pero casi). Luego se empiezan a inventar dinero, con la maquinita. Gracias a la especulación, consiguen cambiar el reparto, un 60% para los ricos, el resto para los demás. Pero no protestas porque con el 40% del doble de capital tienes más que antes. Ahora, cuando se esfuma todo ese dinero ficticio, volvemos a tener el mismo capital inicial, pero los ricos han conseguido un trozo más gordo. Más todavía si se tiene en cuenta que se reduce el número de ricos, pero los que quedan tienen mucho más.
    Por eso la crisis la van a sufrir más los trabajadores en los países ricos.

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