sábado, 10 de enero de 2009

Economía y cocina en las escuelas

No se si serán aficionados a los coach de cuatro, como lo soy yo, pero quizás hayan visto alguna vez el programa de “Ajuste de Cuentas”. En el se atiende cada semana a familias con una situacion financiera muy precaria, dandoles consejos de todo tipo para poder salir adelante y pagar sus deudas.

Siendo la intención del programa buena, el programa es criticable en muchos aspectos, como por ejemplo el hecho de que a menudo acuden en ayuda de familias con ingresos relativamente altos. Claro que también es verdad que si acudieran en auxilio de familias mileuristas, poco consejo podrían darles dado que estos son los maestros del ahorro. No porque hayan sido mejor entrenados, es que no tienen más remedio que serlo si quieren comer.

Pero dejando de un lado las críticas, llama poderosamente la atención de este programa la escasa educación en materia de economia de muchas familias.

No hablamos de cálculos de TAE, ni tablas de amortización de préstamos, ni complejas previsiones presupuestarias. Es que muchas familias no saben lo que gastan y mucho peor, no saben siquiera lo que ingresan.

Así y con razón, los problemas matrimoniales que muchas familias experimentan se trasladan al ámbito economico y viceversa. Esa incapacidad manifiesta de ahorrar se traduce pues en peticion de créditos y préstamos que prolongan artificialmente la calidad de vida que muchas de estas experimentaban y que por problemas puntuales, han perdido.

La solución planteada entra de la lógica aplastante pero aún siendo tan obvia, a estas les sorprende. Aumentar ingresos y reducir gastos. Todo el programa gira en torno a técnicas para maximizar ingresos y minimizar gastos para equilibrar sus presupuestos.

La ignorancia en temas de economía que manifiestan estas familias me lleva a pensar si quizás no habría que introducir algun tipo de asignatura en las escuelas sobre economía doméstica.

No, no hablo de enseñar a los niños a maximizar curvas de utilidad y dibujar restricciones presupuestarias. Hablo de enseñar a los niños que son los ingresos, que son los gastos, que es un préstamo y cosas pragmáticas que eviten que cuando sean mayores, sean víctimas de engaños bancarios financieros.

No puede ser que muchos vayan a un banco a pedir dinero y no tengan ni la más mínima idea no ya de que tipo de interés le están aplicando (porque a veces es dificil saberlo) sino siquiera distinguir un prestamo fijo de uno con cuota variable.

Sino nos seguiremos encontrando casos tan desastrosos, como los que plantea este programa de personas con ingresos medios o altos que por su inopia financiera, acaban al borde de la bancarrota.

Terminando quisiera añadir que ya que aprovechamos para pedir introducir cultura pragmática en la escuela, sería también bueno que a los niños les enseñaran otras asignaturas. Un buen ejemplo sería la cocina. Esta podría ayudar doblemente a los niños, primero a preparase cuando sean mayores y deban vivir solos, y segundo, y quizás más importante, a prevenir problemas de salud por la peligrosa ingesta de preparados del super. Esta no es una petición original, ya que muchos cocineros lo apoyan, pero me pareció apropiado añadirlo.

5 comentarios:

  1. Uno de la patronal12 de enero de 2009, 9:06

    Como representante del poderoso lobby de cadenas de hipermercados, y apoyados por el poderoso lobby de hosteleros, estoy en contra de la implantación de clases de cocina, ya que supondría una importante merma de nuestros ingresos, lo que se traduciría en un aumento de la tasa del paro.

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  2. Eso que describes, Tremen, es el ciclo tradicional de la riqueza. Uno muy listo logra hacer una fortuna, su hijo la mantiene y su nieto la despilfarra. El primero sabe cómo ingresar mucho dinero, pero se ha criado en un nivel de vida bajo, lo que fomentaba el ahorro. El segundo no es capaz de aumentar los ingresos, pero mantiene el nivel de vida de su padre para él, pero no para su hijo, que no debe 'pasar las mismas carencias que él'. El tercero está acostumbrado a vivir la buena vida y ni entiende ni quiere saber de economía, porque él lo vale.

    De todas formas, sí veo saludable llevar una pequeña contabilidad doméstica, que no consista sólo en ver cuánto me queda en el banco. Como tú dices, ingresos-gastos da información suficiente para enfrentarse a la compra del día a día. Si además, clasificas gastos en imprescindibles-útiles-lujos, tendrás una idea de cuánto necesitas para vivir, y de con cuánto te puedes conformar en caso de necesidad.
    Mi suegra me regaña porque dice que salimos demasiado. Cuando comparo los 80-100 eurillos que nos hemos gastado ese mes en salir con los 1200 que hemos tenido que gastar en tantas otras cosas... Es verdad que si no saliera nada, ahorraría un pelín más, pero ¿merece la pena? No divertirse de vez en cuando supone un riesgo para la salud mental, que puede afectar al rendimiento laboral, perjudicando entonces a la capacidad de ingreso. Si no me lo gasto por ese lado, al final me lo tendré que gastar en antidepresivos...

    Por último, recomendar esta clase de economía doméstica a todo el colectivo de autónomos, que ignoran por completo cuál es su nivel de ingresos reales. A ver, autónomos del mundo, lo que ganaís de verdad se llama beneficio neto, y se obtiene de restar el ingreso bruto (que es lo que os pensáis que habéis ganado) menos los costes del negocio (no los de vuestra casa) y menos los impuestos derivados del trabajo. Y para rematar, calculad cuántas horas tenéis que echar para tener esas ganancias netas (es mejor si el cálculo se hace con la media anual). ¿A que no somos tan ricos como pensábamos?
    Ah, sí, que si perdéis tanto tiempo calculando, entonces no tenéis tiempo para trabajar. Bueno, las empresas, por muy pequeñas que sean, hacen contabilidad, así que consideradlo parte del trabajo. Será como llevar la furgoneta a la ITV o perder una tarde en la gestoría, molesto pero necesario.

    Yo que quieres que te diga, tremen, a mí esta gente que se va a la quiebra no me da ninguna lástima. Es más, pienso que es saludable que estos 'herederos' veletas vuelvan al rebaño de los mileuristas y dejen de mirarte por encima del hombro. Lo dramático es cuando hay fortunas tan grandes que son imposibles de hundir, en manos de alguna institución (véase la Iglesia Católica, o la Coca-Cola Company).

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  3. Vivimos en un país de tontos, es verdad, y no lo digo yo. Es como aquel chiste:

    - Oye, ¿qué te parece peor la ignorancia o la indiferencia?
    - Ni lo sé ni me importa.

    En fin... la educación en España ya se sabe cómo está...

    Por cierto, creo que hoy en día en bachillerato es posible dar nociones básicas de economía.

    Saludos

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  4. Ví uno de los programas y me pareció algo deprimente ver a una familia pasándolas canutas con el doble de mis ingresos. Pero ya dicen que a mayores ingresos mayores niveles de gasto y de exigencia, cést la vie!
    En cuanto a las recetas de los coach no había nada nuevo bajo el sol: AHORRO, REDUCCION DE GASTO Y MAS AHORRO.
    Si el coach fuera Zapatero la receta sería una huida hacia delante: más gasto, más préstamos y más gasto, pero sobre todo que no pare la fiesta, ¡ole!

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  5. Gracias por el alago pero humildemente considero que el humor no es lo mío.

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